Fraude / Ingeniería social

No todo lo que leemos en Internet tiene por qué ser cierto. Además, los defraudadores aprovechan nuestra credulidad para su provecho, por lo que conviene usar el sentido común y contrastar la información.

En quién y qué confiar

Del mismo modo que en la vida real cuando leemos una revista, vemos la televisión o hablamos directamente con una persona tenemos en cuenta una serie de factores que nos ayudan a poner en valor la información obtenida, en Internet debemos actuar de idéntica manera.

Que esté publicado en Internet no quiere decir que sea veraz

Tener una reputación contrastada a lo largo del tiempo, haber confiado en ella en anteriores ocasiones o transmitir la información de forma clara y concisa son aspectos que te ayudaran a valorar una fuente como confiable. Otra opción siempre aconsejable es contrastar la información en una fuente alternativa.

No asegurarte de en quien confiar puede suponer que tomes como ciertos contenidos falsos o faltos de rigor. Pero tienes que tener en cuenta que los ciberdelincuentes también aprovechan nuestra credulidad para embaucarnos a realizar determinadas acciones en su beneficio, lo que se conoce como ingeniería social.

El engaño puede llevarnos desde aceptar sin miramientos la ejecución de un fichero que contiene un virus, hasta suministrarles por nosotros mismos las claves del banco.

Asegurarse que realmente es quien dice ser

Además de saber en quien confiar también debes asegurarte que el interlocutor es quien dice ser. Sobre todo en los servicios de banca y comercio en los que tu dinero está en juego.

No te confíes, antes de realizar cualquier operación a través de una web verifica la legitimidad de la página. Y del mismo modo, antes de responder a un remitente de correo electrónico desconocido, asegúrate que no se trata de un mensaje fraudulento.

El peligro de la suplantación de la identidad

La mayoría de fraudes actualmente pasan por suplantar la identidad en línea de un tercero. Para ello los estafadores se apoyan en la ingeniería social, con la que conseguir las credenciales de acceso -o como paso previo la suficiente información privada- de los servicios de banca, comercio, etc.

No se lo pongas fácil a los estafadores. Si conoces los elementos que se utilizan para el fraude en internet podrás reconocer más fácilmente los principales tipos de fraude que te puedes encontrar y no caer en su trampa:

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