Falsas páginas web

Las páginas web falsas pueden ser utilizadas para:

  • Ofrecer servicios inexistentes por los que te pedirán que realices un pago tras el que nunca recibirás el servicio o producto que pretendías comprar. El ejemplo más habitual son las tiendas de comercio electrónico que no sirven los productos o sencillamente desaparecen después de que el cliente ha realizado el pago correspondiente.
  • Suplantación de páginas oficiales que imitan el contenido de ciertas páginas web que pueden ser de entidades bancarias, comercios o administraciones públicas, con el objetivo de robar la información que intercambias habitualmente con dicha entidad.

El timador intenta que visites una página web falsa a través de diferentes medios de comunicación.

El caso más común, se conoce como phishing y consiste en utilizar un correo electrónico que, aunque a primera vista puede parecer que lo remite una entidad legítima, contiene un enlace a una página falsa en la que, si introducimos nuestros datos, éstos pasarán directamente a manos del estafador.

Cada vez más, se están detectando casos de fraude con el mismo objetivo, pero que redirigen a una página web falsa a través de otros medios, como pueden ser los mensajes cortos de texto (SMS) y las llamadas telefónicas o incluso códigos maliciosos que redirigen a páginas falsas.

La mejor manera de evitar este tipo de fraude consiste en aprenden a reconocer mensajes fraudulentos y conocer las recomendaciones para realizar trámites en línea.