La mensajería instantánea es uno de los servicios más populares entre los usuarios. ¿Cuántos de tus contactos no utilizan Whatsapp o una aplicación similar? Conocer algunos buenos hábitos de uso nos permitirá utilizar este servicio de manera segura.

La mensajería instantánea nos permite intercambiar mensajes de texto, voz, imágenes y vídeos en tiempo real, entre dos personas o más, resultando ser un servicio muy práctico en ciertas ocasiones y además, divertido en otras muchas.

Cuando hablamos de mensajería instantánea, a todo el mundo le viene a la cabeza un smartphone, y es que a día de hoy, la mayoría de usuarios que hacen uso de este tipo de servicios, lo hacen desde sus dispositivos móviles. Las aplicaciones para ordenador como el Messenger de Hotmail, pasaron a la historia.

En España, la aplicación móvil más extendida entre los usuarios es Whatsapp, seguida de otras alternativas como Line, Spotbros, Hangouts, Viver y Skype. Sin embargo hay una nueva aplicación que está en boca de todos y se llama Telegram. Los puntos fuertes para que esta app se esté descargando en millones de dispositivos es que, además de ser gratuita, aumenta la privacidad de los mensajes con la incorporación de la opción “chat secreto”. Y además, como es multiplataforma,  permite usarse desde ordenadores de escritorio.

Sabemos que hay varias aplicaciones de mensajería, pero ¿en qué aspectos debemos fijarnos si queremos salvaguardar nuestra privacidad al usarlos? Debemos considerar principalmente estos cuatro aspectos:

 Aspectos privacidad aplicaciones mensajería instantánea. 

  1. Privacidad en las comunicaciones. Es importante que el intercambio de mensajes esté cifrado, sea cual sea nuestra conexión. Así, aunque alguien pudiera interceptarlos, no podría comprenderlos. También sería recomendable que el historial de nuestras conversaciones no se almacenase en ningún sitio o de hacerlo, que estuviese también cifrado.
  2. Riesgo de suplantación. Un riesgo en cualquier canal de comunicación es que una persona trate de hacerse pasar por otra. Para impedir la suplantación, las aplicaciones utilizan, aunque no lo conozcamos,  una serie de contraseñas e identificadores. La clave de esto está en saber:
    • Quién genera el identificador. Si el usuario puede elegir su identificación la seguridad dependerá de su precaución y discreción. Una alternativa posible es que estos identificadores sean elegidos automáticamente por la aplicación. Esta posibilidad puede ser segura mientras nadie sepa el modo en que se determinan las credenciales, pero siempre existirá el riesgo de que alguien desvele la forma en que se producen y por tanto la seguridad sea comprometida.   
    • Cómo se almacena y envía el identificador. Si el identificador de cada usuario se genera de forma segura pero luego se almacena sin cifrar estaremos ante un fallo de seguridad. Los identificadores y las contraseñas siempre deben enviarse y almacenarse cifrados.
  3. Contacto indeseado. Otro de los posibles riesgos en el uso de estos servicios de mensajería instantánea es el poder recibir mensajes de desconocidos. En algunas aplicaciones es imposible contactar con personas que no nos tengan agregados como contactos, mientras que en otras ofrecen la posibilidad de contactar con cualquier usuario.
  4. Posibilidad de contactar salvaguardando nuestro número de teléfono. Una alternativa muy útil que ofrecen algunos de estos servicios es poder facilitar a otras personas un nombre, nickname o cualquier otro identificador para que puedan contactar con nosotros sin necesidad de desvelar nuestro número de teléfono móvil.

Al final, cada usuario elegirá en función de sus necesidades (funcionalidades que incorpora la app, cantidad de amigos que las usen, diseño, etc.) qué aplicación usar, no obstante, nosotros siempre recomendaremos tener en cuenta el nivel de privacidad que proporciona.

¿Qué consejos nos pueden ayudar hacer un uso seguro y responsable de las aplicaciones de mensajería instantánea?

  1. No facilitemos información privada sobre nosotros: DNI, datos bancarios, número PIN del móvil, contraseñas de acceso a otros servicios/aplicaciones. No sabemos lo que nuestros contactos podrían hacer con esa información...
  2. Cuidado con las redes Wi-Fi a las que nos conectamos para chatear. Si no están debidamente protegidas o son redes Wi-Fi públicas, un delincuente o persona con malas intenciones podría capturar las conversaciones que intercambiamos con nuestros contactos.
  3. Cerciorémonos muy bien quién es un contacto antes de añadirle. Alguien podría hacerse pasar por una persona que no es para engañarnos y obtener información sobre nosotros.
  4. Atento a los mensajes en cadena, bulos, que circulan a través de las aplicaciones de mensajería, no debemos creernos cualquier mensaje que nos envíe un contacto (aunque éste sea de confianza). Contrastemos la información con otros contactos, páginas web de confianza, etc. antes de realizar cualquier acción. Generalmente, suelen crear una alarma social innecesaria.
  5. Desactivemos las descargas automáticas de ficheros y antes de abrir uno que nos hayan enviado,analicémoslo con un antivirus para comprobar que no contiene código malicioso que infecte nuestro dispositivo.
  6. Eliminemos el historial de las conversaciones con frecuencia, especialmente si no se almacenan cifradas en el dispositivo, para evitar que si alguien accede a él (acceso no autorizado), pueda leerlas y obtener información sobre nosotros que no deseamos.
  7. Actualicemos la aplicación siempre que aparezca una nueva versión por si ésta, además de incorporar alguna nueva funcionalidad, corrigiese algún fallo de seguridad.
  8. No enviemos mensajes ofensivos a ningún contacto, debemos ser respetuosos y tratar con educación a nuestros contactos. ¡Netiquétate!
  9. No compartamos fotos ni vídeos en los que aparezcamos en situaciones comprometidas (sexting). Cuidemos nuestra imagen, en el momento que enviemos una foto o vídeo a un contacto, perderemos su control para siempre pudiéndonos esto ocasionar problemas en nuestra vida personal, profesional, etc.
  10. No nos olvidemos de leer la política de privacidad y las condiciones del servicio antes de usarlo. De esta forma sabremos dónde y cómo se almacenará nuestros datos, la información que intercambiemos con nuestros contactos, si nuestros datos privados se compartirán con terceras partes con otros fines, si recibiremos publicidad, etc.