Cada cierto tiempo se nos informa de que existen nuevas actualizaciones para nuestro ordenador, tableta o móvil. Las instalamos, y al tiempo nos encontramos con nuevas actualizaciones, ¿por qué? Para corregir los fallos de seguridad que se detectan.

Nuestros dispositivos hacen nuestro día a día más fácil, pero no son perfectos,  en ocasiones se detectan fallos, tanto en ellos como en las aplicaciones instaladas, y para estar correctamente protegidos es necesario que instalemos las actualizaciones que los fabricantes publican para solucionar dichos problemas. Realizando esta acción tan sencilla sabemos que solucionamos el fallo detectado, que nuestros dispositivos se mantienen seguros y que nuestra información está protegida adecuadamente.

Pero, ¿de verdad tenemos que actualizar nuestros dispositivos cada vez que aparezca una nueva actualización? La respuesta es clara: ¡sí! Aunque a veces nos pueda parecer una tarea un poco pesada, debemos ser conscientes de que este proceso es continuo y necesario. No debemos agobiarnos, muchos dispositivos y aplicaciones permiten automatizar este proceso para que nosotros no tengamos que estar pendientes de hacerlo.

¿Qué pasaría si no actualizamos nuestros dispositivos? Estaríamos dejando sin solucionar un fallo de seguridad, y como consecuencia, nuestros dispositivos serían vulnerables pudiendo ser aprovechados por ciberdelincuentes para infectarnos y llevar a cabo actividades maliciosas.

En nuestra infografía, te explicamos de forma rápida y sencilla cuál es el origen de una actualización y los motivos por los que debemos mantener nuestros dispositivos actualizados.

 Infografía que muestra el ciclo de vida de las actualizaciones de seguridad