Cuando usamos una cuenta de correo electrónico puede que nos lleguen correos maliciosos. Existen diferentes tipos que debemos aprender a identificar y evitar, ya que su objetivo es aprovecharse de nuestra buena voluntad. ¡Infórmate!

¿A quién de nosotros no le ha llegado a su cuenta de correo electrónico un correo con publicidad no deseada, con un mensaje de “nuestro banco” pidiéndonos que hagamos clic en un enlace o con un mensaje que nos pide que reenviemos ese correo a 30 personas para ayudar a “los gatitos del mundo sin hogar”? Cualquiera de nosotros que use el correo electrónico en su día a día, ya está acostumbrado a que le lleguen estos correos electrónicos.

La intención de estos correos es aprovecharse de nuestro desconocimiento, ingenuidad o buena voluntad para obtener información que si nos pidiesen directamente no les daríamos. Información que puede ir desde conseguir las cuentas de correo electrónico de nuestros contactos hasta nuestros datos bancarios.

Pero, ¿cómo ha llegado nuestra dirección de correo electrónico a manos de los remitentes de estos correos? De muchas formas diferentes. Simplemente por utilizarla en diversos servicios mientras navegamos, por habernos dado de alta en algún servicio nuevo o porque nuestro amigo nos ha reenviado un correo para salvar a esos pobres gatitos.

Lo importante es saber protegernos correctamente de estos correos electrónicos. Saber identificarlos y diferenciarlos de los correos legítimos y evitar que nuestra información llegue a manos de desconocidos sin nuestro consentimiento. Para esto, primero debemos saber identificar los tipos de correos maliciosos que existen y después saber cómo protegernos de ellos.

Si este tema te interesa, te recomendamos que veas nuestra infografía de hoy. En ella, te explicamos todo lo que necesitas saber para reconocer los diferentes tipos de correos maliciosos que existen y evitar picar en sus trampas.

 Infografía que explica cómo reconocer los diferentes tipos de correos maliciosos que existen y cómo evitar picar en sus trampas. Phishing: correos que parece proceder de fuentes fiables pero que en realidad nos redirigen a webs para el robo de claves. Scam: correos electrónicos con cualquier tipo de engaño que intentan estafarnos. Malware: correos electrónicos con ficheros adjuntos que pueden infectar nuestros ordeandores. Spam: correos con fines publicitarios que saturan nuestros buzones. Hoax: Bulos o noticias falsas con contenido impactante que incitan al reenvío entre los contactos.