Los videojuegos online han proliferado mucho en los últimos años y cada vez cuentan con más usuarios. En la entrada de hoy analizaremos los riesgos asociados a este hobby y expondremos una serie de recomendaciones para paliarlos.

- ¡Eh, Carlos! ¿Has visto la última actualización del juego? ¡Es una pasada!

- No tío, he estado muy liado las últimas semanas y no he podido jugar.

- ¿Qué dices?, pero si ayer te vi conectado durante toda la mañana.

- No lo creo, debes haberte confundido. Ayer ni siquiera estuve en casa.

- ¡Bah!, no me engañes, estoy seguro de haberte visto conectado…

…así fue como Carlos descubrió que le habían robado la cuenta de su videojuego. Esta situación es ficticia, pero podría ocurrir. ¿Conoces a alguien a quien le haya ocurrido?

El robo de nuestra cuenta de usuario es uno de los múltiples riesgos a los que estamos expuestos al utilizar videojuegos online. ¡Que no cunda el pánico entre los jugadores acérrimos! Tomando las precauciones oportunas podremos disfrutar de los videojuegos online con el menor riesgo. Veamos algunos de los aspectos clave que debemos conocer.

Descarga e instalación del juego

El primer aspecto a tener en cuenta es la descarga e instalación del juego, en los casos en los que sea necesario (no siempre se requiere la instalación del juego en el dispositivo).

Siempre es recomendable descargar el juego de la página oficial, independientemente de si el juego es gratuito o de pago, o al menos de una página de software lícito.

Debemos evitar en todo momento descargar juegos comerciales de páginas “pirata” por dos motivos principales: por una parte, podemos estar llevando a cabo una acción ilegal que vulnere las leyes relativas a la propiedad intelectual y, por otra parte, corremos un alto riesgo de infectar nuestro equipo al instalar software malicioso sin darnos cuenta.

Pagos online

Algunos juegos requieren un pago mensual para poder jugar, otros ofrecen la posibilidad de comprar objetos, mejoras de nuestro personaje, misiones u otro contenido extra con dinero real. Para hacer estos pagos, puede ser necesario introducir nuestra tarjeta de crédito. Existen otros métodos con un riesgo menor. Por ejemplo, las principales plataformas de juegos disponen de tarjetas prepago que podemos adquirir en tiendas especializadas de videojuegos. Otra opción es realizar los pagos a través de plataformas como PayPal.

En la medida de lo posible, lo mejor es hacer uso de estas formas alternativas de pago para evitar comunicar nuestra información bancaria.

Comunidad de juegos online

Muchos juegos online tienen un componente social que los hace más atractivos. Por norma general, permiten la creación de equipos, facciones, grupos o comunidades con los que compartir la experiencia del juego. Si bien es cierto que esto supone un aliciente a la hora de jugar, no debemos olvidar que en muchos casos no conocemos realmente a las personas con las que jugamos. Por este motivo, recomendamos ser cautos a la hora de comunicar información personal, es decir, dónde vivimos, cuál es nuestro nº de teléfono, dónde trabajamos, etc.

Contenido y conducta

Los videojuegos deben ser adecuados para el jugador, especialmente si el jugador es menor de edad. Para ello hacer una elección adecuada podemos tomar como referencia la clasificación PEGI del videojuego. No obstante, incluso en aquellos casos en los que el juego sí es apto, conviene supervisar el juego del menor, ya que en ocasiones otros jugadores pueden enlazar contenido inapropiado (violento, exclusivo para adultos, etc.) a través de los sistemas de mensajería que incorporan los videojuegos o incluso es posible que mantengan una conducta inadecuada (xenófoba, sexista,...).

Resumen y recomendaciones:

  • Descarga los videojuegos directamente desde la página oficial. Evita las páginas web que alberguen (o puedan albergar) contenido pirata.
  • Haz uso de métodos de pago seguro. Evita proporcionar información bancaria si no es estrictamente necesario.
  • Sé precavido y no ofrezcas información sensible a otros jugadores que no conozcas personalmente.
  • Protege tu cuenta de usuario. Utiliza una contraseña robusta y no la compartas con otras personas.
  • Debemos supervisar el juego cuando lo utilizan menores.

Los videojuegos online suponen una fuente de entretenimiento para muchas personas. Sin embargo, estas actividades no están exentas de los riesgos de la era digital. Por lo tanto, es importante que apliquemos nuestro sentido común y sigamos las recomendaciones en materia de ciberseguridad que hemos expuesto. De este modo, podremos disfrutar de nuestro hobby de forma segura.

Podemos encontrar más información acerca de estas cuestiones a través del siguiente enlace: http://www.osi.es/es/juegos-online