Con el objetivo de que vayáis ampliando y reforzando vuestro glosario de ciberseguridad personal, os explicamos qué significan algunos términos que mencionamos en los avisos y otros contenidos de nuestra web.

Aunque en la OSI acostumbramos a utilizar palabras y términos sencillos para que entendáis sin dificultad todo los que os contamos a través de nuestros contenidos –blog, historias reales, avisos de seguridad, etc.- no quiere decir que no queramos que aprendáis nuevos conceptos.

Para demostrarlo, os presentamos en detalle cinco términos: vulnerabilidad, exploit, 0-day, vector de ataque y parche de seguridad. ¿Os suenan de algo? A partir de hoy seguro que si.

Vulnerabilidad

Según la RAE, la palabra vulnerable significa “que puede ser herido o recibir lesión, física o moralmente”. Cuando hablamos de personas vulnerables nos referimos a aquellas que son más frágiles y se las puede herir física o moralmente por tener condiciones sociales, culturales, políticas, etc. diferente de otras personas. También puede ser vulnerable por circunstancias de la vida –fallecimiento de un familiar, pérdida de trabajo…- que le hace estar más débil y finalmente por ser más frágiles que otros colectivos, como es el caso de los niños y ancianos. Resumiendo, es como si una persona tuviese un agujerito en su cuerpo a través del cual se le puede hacer daño con diferentes cosas.

Pues bien, cuando se dice que un sistema es vulnerable o un programa tiene una vulnerabilidad, significa que tienen un agujero que puede ser utilizado para colarse dentro de ellos. Éstos, generalmente están provocados por errores de programación y/o diseño, que permiten que un tercero meta por ellos programas que puedan realizar acciones maliciosas como infectar dispositivos, robar información privada, controlar dispositivos de forma remota, etc.

Exploit

Cómo ya sabéis que es una vulnerabilidad, ahora entenderéis lo que es un exploit: es un programa creado específicamente para aprovechar una vulnerabilidad del sistema o programa. 

¿Te imaginas que pasaría si alguien descubre un fallo de diseño en la cerradura de la puerta de un modelo de coche, de tal forma que se pudiese abrir fácilmente sin la llave específica? Está claro, si no se soluciona el problema rápidamente y, además, no se ponen medidas de protección alternativas, estamos expuestos a que cualquiera pueda abrir nuestro coche con una llave diseñada específicamente para explotar ese fallo. 

0-day

Puede parecernos poco problemático el hecho de que se conozca una vulnerabilidad, porque lo normal, es que el fabricante desarrolle una solución lo antes posible para evitar males mayores.

Sin embargo, ¿qué pasa si alguien encuentra una vulnerabilidad en un programa o sistema y no se lo cuenta a nadie? Se puede dar el caso, de hecho es bastante común, que ni el fabricante ni los usuarios sean conocedores del problema... Estaríamos ante un fallo muy grave ya que un atacante podría explotar dicha vulnerabilidad sin que el usuario fuese consciente de que es vulnerable. A esta situación es a lo que se conoce como un 0-day (sólo “una persona” (o muy pocas) sabe que la cerradura tiene ese problema).

Vector de ataque

Ya sabemos que es posible aprovecharse de fallos de seguridad detectados en sistemas y aplicaciones para intentar “colarse” dentro de ellos, pero ¿cómo lo hacen? Pues obviamente utilizando algún método/mecanismo/vía que te permita hacerlo.

Dependiendo de qué tipo sea la vulnerabilidad detectada, los ciberdelincuentes utilizarán un método u otro: enviando correos con un adjunto que al ejecutarlo podría descargar un virus en el ordenador, con un enlace que al hacer clic en él redirige al usuario a un sitio malicioso que descarga aplicaciones maliciosas en el dispositivo, descargando ciertos plugin, códec u otras herramientas creyendo que realizan unas funciones cuando en realidad hacen otras, etc.

Parche o actualización de seguridad

Después de todos los elementos mencionados anteriormente, tenemos lo que se conoce como parches de seguridad, que son básicamente actualizaciones, que entre otros problemas corrigen los fallos de seguridad detectados y que impiden que se sigan explotando las vulnerabilidades. Digamos que después de la tormenta llega la calma, una vez que se haya publicado un parche de seguridad y el usuario haya actualizado sus programas y aplicaciones, los problemas desaparecen… hasta que se haga público una nueva vulnerabilidad. Ya os iréis dando cuenta, ¡los “malos” nunca descansan!

Si has terminado de leer este artículo, ya no te sonará a chino estos conceptos cuando los encontréis escritos en algún artículo o escuchéis a alguien utilizarlos en alguna conversación, y además, habréis dado un paso más para ampliar vuestra cultura de la ciberseguridad. ¡Enhorabuena!

Infografía que explica que significan los términos de seguridad: vulnerabilidad, exploit, 0-day, vector de ataque y parche