Aunque los actores, políticos, deportistas, son el objetivo principal de los ciberdelincuentes para robar su información para hacerla pública o venderla, nosotros también debemos conocer los mecanismos para evitar que nos pase lo mismo

Hace años, los hackers, por su necesidad de notoriedad, se dedicaban a atacar sistemas informáticos de grandes y famosas empresas como la NASA, los gobiernos de los países, etc. Recientemente, , las motivaciones de los ciberdelincuentes han cambiado notablemente. Ya no se busca tanto la popularidad si no, más bien, el beneficio económico, aunque lo primero aún prevalece.

Teniendo la premisa previa en mente, habrá llegado hasta nuestros oídos información acerca del robo de información de famosos. Sin duda, entre los casos más populares podemos destacar los relacionados con el robo de fotos de multitud de actrices norteamericanas como Scarlett Johansson, Miley Cyrus; o cantantes como Rihanna y un largo etcétera. Probablemente, en estos casos el ciberdelincuente buscaba más popularidad que beneficio económico, pero no olvidemos que este tipo de imágenes pueden llegar a cotizarse muy alto en el mercado de la prensa rosa.

Otra modalidad para "comprometer a los famosos" consiste en hacerse con el control de las cuentas de las redes sociales que éste o sus asesores manejan. De este modo los ciberdelincuentes pueden aprovechar la popularidad del susodicho para realizar otras acciones maliciosas como el envío a enlaces de Internet infectados, a archivos, etc.

A estas alturas de la entrada podemos pensar que para atacar, informáticamente hablando, a los famosos se utilizan técnicas especiales diseñadas para tal efecto. ¡ERROR! Se emplean la misma serie de artimañas con las que podríamos infectarnos nosotros. Principalmente, los atacantes utilizan técnicas de ingeniería social aprovechando simultáneamente algún agujero de seguridad en las aplicaciones que utilizan los famosos, aunque en otras ocasiones, el usar una ?contraseña débil? para acceder al servicio, es lo único que necesita el delincuente para hacerse con el control.

Por esta razón, y para no verte en la piel de un famoso "hackeado":