El auge de servicios como WhatApp implica un riesgo que los usuarios normalmente no tienen en cuenta, la suplantación de identidad, y del cual es fácil protegerse. Nosotros te decimos cómo hacerlo.

Hoy día la mayoría de personas utiliza WhatsApp como servicio de mensajería desde el móvil, debido a su coste además de a su sencillez de instalación, configuración y uso.

¿Qué riesgos tienen este servicio?

El más importante es la privacidad de las comunicaciones que hace posible la suplantación de la identidad.

Para enviar mensajes, este servicio no pide un nombre de usuario y contraseña, sino que utiliza el propio número del teléfono y una clave que genera en función del móvil.

Esto tiene el inconveniente de que cualquier persona puede enviar mensajes desde cualquier móvil que caiga en sus manos si éste no está protegido (p. ej.: está encendido y no pide clave o patrón de acceso o está apagado y no tiene PIN).

Otro riesgo que podría tener el usuario de este servicio es que las comunicaciones no vayan cifradas, y de esa forma otro usuario en tu WiFi podría «ver» lo que se envía. Actualmente WhatsApp cifra esta comunicación, y no se pueden espiar las «conversaciones», pero para estar seguros hemos de tener actualizada la aplicación.

¿Qué ocurre si perdemos o nos roban el móvil?

Si perdemos o nos roban el móvil y no está protegido, cualquiera que tenga acceso al mismo se puede hacer pasar por nosotros en «conversaciones» con otros usuarios del WhatsApp, si esto ocurre de forma esporádica, podríamos hablar de una suplantación o apropiación de identidad, si esta apropiación es continua (robo de móvil) es un robo de identidad.

Si ocurre un robo, hay que denunciarlo a la policía y también hay que avisar a la operadora, para que invaliden la tarjeta SIM (realmente invalidarán el número de teléfono). Nos enviarán otra tarjeta con el mismo número, con ésta, nos registraremos en WhatApp otra vez, y como el número de teléfono es el mismo que teníamos, WhatsApp anula el registro anterior (del móvil robado) y activa el nuevo, y así volvemos a tener nuestra identidad de WhatsApp.

¿Cómo evitar la apropiación o robo de identidad con el móvil?

La forma más sencilla de prevenir que alguien utilice nuestro móvil (WhatsApp, llamadas, SMS, ver fotos o vídeos...) es utilizar el bloqueo del terminal, todos los dispositivos lo tienen, y es realmente efectivo por que no depende de la tarjeta SIM.

Para activar el bloqueo de móvil, en cada sistema se hace de una forma distinta, en los más importantes:

  • Android: La opción está en Ajustes>Ubicación y seguridad>Bloqueo de pantalla. Se puede seleccionar: patrón, PIN de bloqueo y contraseña.
  • IOS (Apple): La opción está en Ajustes>General>Bloqueo con código.
  • BlackBerry: La opción para bloquear el terminal está en Menú>Opciones>Contraseña
  • Windows Mobile: La opción se activa en Inicio>Configuración>Bloqueo.
  • Symbian: Está en Herramientas>Ajustes>Seguridad>periodo de bloqueo auto.

¿Es eficaz al 100% el bloqueo?

Si además de proteger el teléfono con el bloqueo de terminal, tenemos la SIM protegida con el PIN, estamos protegidos, es decir, nadie podrá usar nuestro teléfono si no conoce el PIN. En el caso de no ser así, alguien que encienda nuestro teléfono podría resetearlo (borrando todo el contenido) y podría volver a registrar el número en WhatsApp, pero no podría enviar mensajes a nuestros contactos (los ha borrado), aunque sí podría recibir mensajes que nos envíen a ese número.

Hay que matizar además que si tenemos una aplicación de copias de seguridad, y las hacemos en la tarjeta SD, éstas deben estar protegidas con contraseña, para que en caso de robo no puedan acceder a contactos, mensajes, registro de llamadas, etc.

RESUMIENDO:

  • La tarjeta SIM debe estar protegida con un PIN.
  • El acceso al móvil desde estar protegido con un patrón, código o contraseña.
  • Las copias de seguridad almacenadas en la tarjeta SD han de estar protegidas con contraseña.
  • En caso de robo, debemos denunciarlo en la policía e indicarlo a la operadora para que anulen la SIM.