La primera medida básica de combatir los peligros de la red es conocerlos, conocer su origen, conocer su funcionamiento, saber su existencia y cómo actúan sus responsables.

Concienciado de las bondades que nos aporta la red, pero también de los peligros que en Internet se esconden, Angel (@_Angelucho_) se decide a escribir "El Blog de Angelucho". Considera que ningún internauta está exento de los peligros de la red y menos si no pone los mínimos medios de protección para evitarlos.

Por ello "El Blog de Angelucho" pretende ser más bien una guía en la que se presenta a los internautas más básicos, en cuanto a conocimientos técnicos informáticos se refiere, y de forma detallada y sencilla los peligros actuales a los que nos podemos enfrentar en la red de redes.

Ni que decir tiene que, aunque los lectores de estos contenidos son mayoritariamente internautas adultos, el principal objetivo a proteger son los navegantes más jóvenes, niños y adolescentes al ser los más desprotegidos en la red, por desconocimiento de los peligros que les amenazan en muchos de los casos, pero en la mayoría de las ocasiones por el grave problema de sufrir una gran ausencia, la falta del denominado “Control Parental”.

“Internet  no es informática, es información, es la vida real presentada en un mundo virtual”

Imagen con el lema del blog de Angelucho

Desde tu blog sueles lanzar mensajes de concienciación enfocados a diferentes públicos, pero prestas especial atención a la protección de los menores. ¿Cuáles crees que son los principales riesgos para ellos?

Los adultos (padres, tutores, educadores, etc.) no siempre somos conscientes de los peligros que entraña la Red. Tenemos, en ocasiones, una cierta percepción de inseguridad y de que en internet nuestros menores puedan ser víctimas de un ciberdepredador que les acose mediante las técnicas del conocido “Grooming”.

Pero hay algo más, pueden ser víctimas incluso dentro de su propio círculo (de amigos, centros escolares, centros de ocio, etc.), para muestra los desgraciadamente conocidos y mediáticos casos de  “Ciberbullying” o “Sexting”.

Todos estos riesgos tienen un denominador común, que no es otro que la mala utilización de los distintos servicios que Internet les/nos ofrece, redes sociales, chats, mensajería, etc., y mediante los cuales también pueden llegar a hacer amistades” poco recomendables, con las que se “distorsionan” los conceptos de amistad y sobre todo de privacidad.

Posiblemente estos sean los peligros más conocidos, y en los que, cada vez más, se están centrando las campañas de concienciación puesto que, en estos casos, aprovechan la inocencia de los menores haciéndoles más vulnerables al peligro.

Pero existen otros obstáculos en la Red de los que no tenemos tanta consciencia, pero no por ello se convierten en menos graves.  Me refiero a las experiencias verdaderamente negativas durante la navegación. Con no más de tres clics de ratón un menor puede llegar al visionado de imágenes fuertemente pornográficas o violentas.

Es decir, el problema surge ante los contenidos, a veces muy peligrosos, que nuestros hijos pueden “consumir” en la Red, mediante acceso voluntario o involuntario a información o contenidos inapropiados para su edad.

Estos contenidos pueden tratarse de ilícitos como pueden ser la pornografía con menores, contenidos pedófilos, racistas o xenófobos, apología de terrorismo, drogas, asociaciones ilícitas, etc.

Además tenemos el problema añadido de que cada vez se ponen más de moda páginas web, blogs o redes sociales potenciando actividades que pueden poner en peligro la vida de los menores con contenidos relativos a la anorexia y bulimia (llamadas páginas de Ana y Mia), o las llamadas páginas de muerte, que incitan la autolesión o al suicidio a niños y adolescentes yque animan a “jugar”  realizando prácticas mortales, como ahorcarse o cortarse las venas (conocidas como páginas de Self Injury).

En resumen, creo que el origen de los peligros, a los que se enfrentan los menores y adolescentes, se podrían englobar en tres grupos diferenciados.

  1. Por los contenidos que pueden llegar a consumir.
  2. Por su interacción en la red con otros internautas.
  3. Por la falta de conciencia a la hora de proteger su propia seguridad y privacidad.

¿Y cuáles son las medidas de protección más eficaces?

La respuesta es muy fácil.

Como se suele decir, en este mundo de Internet global, no le podemos poner “puertas al campo y cerrarlas cuando nos plazca”, pero sí podemos poner ciertas medidas que ayuden a evitar los peligros a los que nuestros menores se enfrentan, e incluso aplicarlas a nuestra propia experiencia como internautas. Son medidas que todos conocemos y son muy sencillas de aplicar: CONTROL PARENTAL, en el caso de los menores y SENTIDO COMÚN, siempre. Por supuesto estas herramientas deben de ser complementadas con campañas de EDUCACIÓN e INFORMACIÓN.

Si traducimos este control parental sería, simplemente, dar continuidad a la labor que hacían nuestros padres con nosotros, empleando métodos educativos y de información, nosotros debemos hacer lo mismo con nuestros hijos aplicándolo también en su paso por la red, y combinándolo con las nuevas tecnologías.

Control Parental significa, compartir con los menores su paso por las nuevas tecnologías, creando un ambiente de confianza que no obstaculice la comunicación entre adulto y menor en caso de problemas,  NO ESPIANDO sus movimientos en la red, esto podría ser perjudicial dado que el menor podría rechazar incluso la participación de sus padres en este tipo de actividades.

Debemos abrir los ojos a todas las personas que piensan que un menor se encuentra seguro en la soledad de su habitación con la sola compañía de Internet.

En algún caso te hemos oído/leído comentar que es a veces es necesario proteger a los menores incluso de sí mismos, ¿a qué te refieres con esto? ¿y en qué casos crees que es más importante?

Efectivamente pienso que, sobre todo en las distintas variantes del ciberacoso, el menor se convierte en víctima pero también, en muchos de los casos, en la persona que origina el peligro hacia otros menores.

Recordemos, a modo de ejemplo, actividades que se dan dentro del ámbito escolar, como el ya mencionado Ciberbullying que es el acoso de un menor hacia otro menor, o el Ciberbaiting que es, dentro del mismo entorno escolar, el ciberacoso de un menor hacía un educador. Por consiguiente, nos encontramos que la figura de autor o responsable de estas “actividades” recae en un menor de edad.

En el caso de menor/responsable pienso que deberíamos abordar el problema desde un punto de vista diferente a la criminalización de la actuación del menor o adolescente. Creo que, en muchos casos son simplemente víctimas de su ignorancia e inocencia. Cuando el menor es el responsable de ciertas actividades, que pudieran ser consideradas como delictivas y cometidas a través de Internet, lo son en la mayoría de los casos por la creencia del falso anonimato que nos otorga la red, pero en la mayoría de las ocasiones lo son ante el convencimiento de que en Internet puedo hacer lo que quiera, nadie me va a reconocero “¡como soy menor no me pueden hacer nada!”.

En los casos más graves no debemos olvidar que existe una Ley que regula la responsabilidad penal de los menores y que puedenser responsables de cualquier tipo de delitos que comentan de acuerdo al Código Penal español, incluso haciendo responsables subsidiarios a sus padres o tutores. Por tanto, sus imprudencias o insensateces, también conllevarán responsabilidad cuando se comentan a través de la red, al igual que le ocurriría a cualquier adulto.