Con este vídeo, aprenderéis cómo de una forma sencilla, se pueden analizar URLs acortadas para evitar acceder a páginas web maliciosas.

¿Sabías que entre un 5% y 10% de las URLs acortadas redirigen a los usuarios a sitios webs maliciosos? Son las conclusiones de una investigación realizada por la empresa Web of Trust (WOT).

La técnica de acortar URLs supone hacer enlaces de Internet significativamente más cortos, sin perder la dirección final del enlace. Para acortar una URL, basta con introducir la URL larga en uno de los múltiples acortadores gratuitos de URLs que existen, e inmediatamente obtenemos una URL acortada que, con menor número de caracteres, dirige al mismo sitio que la página original. Twitter es una de las principales causas de la rápida expansión de los acortadores de enlaces. El hecho de que esta red social sólo permita publicaciones de 140 caracteres, nos ha obligado a hacer uso de estas URL acortadas para optimizar nuestros tuits.

Ejemplo Tuit de Twitter con un enlace acortado con el servicio Bitly

El riesgo en este caso es que detrás del enlace acortado se esté ocultando una página web maliciosa de phishing, spam o descarga de malware. Al pinchar en la URL en la que esperamos encontrar una información, realmente estamos dirigiéndonos a un sitio malicioso.

Afortunadamente, existen servicios gratuitos online (algunos también ofrecen app para móvil o complemento para el navegador) que nos permiten verificar la página web a la que enlaza una dirección acortada, de tal forma que nos ayudan a evitar acceder a páginas web fraudulentas. KnowULR y LongURL son algunos ejemplos.

A través del siguiente vídeo os mostraremos cómo funcionan.

Vídeotutorial analizando URLs acortadas