Tan habituados estamos a usar Internet que pocas veces reflexionamos acerca de la información que estamos publicando, quién puede acceder a ésta o qué implicaciones puede tener que otros la utilicen. ¡Piensa antes de publicar!

Cuando utilizamos Internet nuestra identidad digital se define por lo que publicamos, la información que existe sobre nosotros y aquello que compartimos o comparten de nosotros. Si nos paramos a pensarlo, son muchos datos los que pueden estar disponibles en la red y muchas las posibles consecuencias de que alguien haga un mal uso de ellos.

Por ejemplo, si no protegemos convenientemente nuestra información, una persona que realice las búsquedas adecuadas en Internet puede encontrar información sobre nosotros como: datos de identificación y contacto, información laboral, fotografías, información sobre nuestra geolocalización en un momento dado, etc. Y recuerda, todo lo que sepa Internet de ti es susceptible de ser utilizado por los internautas, incluidos los ciberdelincuentes.

Las recomendaciones incluidas en nuestra infografía de hoy sirven para reforzar la precaución en el tratamiento de los datos que conforman nuestra identidad digital y ayudar a mejorar nuestra concienciación sobre cómo garantizar la seguridad de nuestra información en la red. Si eres cuidadoso con la información personal que publicas en Internet evitarás riesgos como que alguien se pueda hacer pasar por ti. ¡No te la juegues con tu información personal!

Infografía sobre cómo cuidar la información personal. Facilita una serie de recomendaciones sobre qué cosas no se deberían publicar en las redes sociales para evitar riesgos y cuidar así la privacidad.