Los proveedores de servicios en la nube también sufren fallos de seguridad. Lo que está en nuestras manos es cómo actuar frente a ellos para que las consecuencias para nuestros archivos sean mínimas.

A la hora de elegir dónde almacenar nuestros archivos, podemos plantearnos una serie de factores que influyen para decidir entre guardarlos en casa o utilizar el almacenamiento en la nube.

Para hacer más compleja nuestra decisión, hace unos días, uno de los proveedores en la nube más conocidos sufrió un fallo de seguridad que hizo que muchos de sus usuarios perdieran archivos que tenían almacenados desde hacía años.

Aunque la compañía está procurando subsanar el error, intentando recuperar los archivos perdidos y compensando a los usuarios que pierdan documentos de forma definitiva, el daño está hecho. Gran parte de la confianza de los ciudadanos en estos servicios se basa en la seguridad de sus documentos y este hecho hará que mucha gente pierda confianza en éste y en otros proveedores de servicios similares.

La pregunta es, ¿deberíamos dejar de utilizar los servicios de almacenamiento en la nube cuando veamos fallos como los ocurridos? La respuesta es NO. Lo que sí que tenemos que saber es qué podemos hacer nosotros para que cuando ocurran este tipo de fallos nos afecten lo menos posible. ¿Acaso dejamos de utilizar el agua corriente porque la compañía que nos la suministra nos tenga todo un día sin agua por un reventón imprevisto?

Lo que tenemos que hacer es ser previsores y disponer de un "plan B":

¿Qué pasaría si el proveedor de almacenamiento en la nube con el que trabajo habitualmente sufre un fallo de seguridad que me impide el acceso a mis archivos? Nada si yo antes...

  • Tuviera los archivos a los que quiero acceder habitualmente en distintos proveedores. Es decir, la información que necesite manejar diariamente desde diversas ubicaciones puedo ponerla en 2 proveedores de servicios en la nube. Mucha casualidad sería que los 2 tuvieran problemas de acceso en el mismo momento.
  • Además debería tener una copia de los archivos en alguno de mis dispositivos: tablet, portátil, ordenador de sobremesa... Si el fallo de seguridad en el proveedor es un problema que me impide acceder pero no borra los archivos, contar con esta copia mantendría mi información a salvo. A lo mejor tendría que esperarme a llegar a casa para poder acceder a ellos, pero en ningún caso los habría perdido.

¿Qué pasaría si el proveedor de almacenamiento en la nube sufre un fallo de seguridad y salen a la luz las contraseñas de sus usuarios? Nada si yo antes...

  • Hubiese utilizado diferentes contraseñas para cada uno de mis servicios: redes sociales, almacenamiento en la nube, correo electrónico... Ahora mismo sólo tendría que cambiar la contraseña de acceso al servicio en la nube por una nueva.
  • Hubiera sido precavido y hubiese cifrado los documentos que subo en la nube para añadir un extra de seguridad. Así aunque alguien tuviera mi contraseña, necesitaría además mi contraseña de cifrado para acceder al contenido de mis archivos.
  • Tuviera activada la verificación en 2 pasos si el proveedor lo permite. De esta manera sólo mi contraseña no sería suficiente para acceder a mi documentación.

Resumiendo, los fallos en los proveedores son inevitables pero las consecuencias negativas para nosotros son opcionales porque ahora ya sabemos cómo minimizar los problemas en la nube aunque nuestro proveedor sufra un fallo de seguridad.