Hoy en día estamos acostumbrados a escuchar hablar de las ciberamenazas casi todos los días, pero muchos pensamos que son cosas ajenas a nosotros y que no nos afectan directamente. No es así. Aquí te contamos todo lo que necesitas saber sobre ellas.

Aunque ya es algo habitual escuchar en los diferentes medios de comunicación que una empresa ha sido víctima de un ciberataque o que otra ha perdido dinero como consecuencia de una ciberamenaza, aún seguimos pensando que estos incidentes nos son ajenos.

Muchos de nosotros pensamos, o preferimos pensar, que los ciberdelincuentes no van a perder el tiempo con nosotros, que nuestra información no es suficientemente importante y que los objetivos de sus ciberataques son únicamente las grandes empresas, cuya información es muy valiosa y su venta les dará grandes beneficios.

Creer esto nos permite utilizar Internet de una manera mucho más relajada pero también mucho menos segura. Esta excusa nos permite evitar preocuparnos, entre otras muchas cosas, del nivel de seguridad de la WiFi pública a la que nos conectamos; de si las contraseñas que utilizamos son robustas o de si no debemos utilizar la misma contraseña para todos nuestros servicios en la red.

Otros muchos prefieren convencerse de que no tienen "nada importante" publicado en su red social o almacenado en su correo electrónico. E incluso puede que algunos no sepan que un desconocido puede acceder a su información online sin su permiso o conocimiento.

Pues a partir de ahora ya no sirve ninguna de las excusas anteriores. Debemos ser conscientes de que nosotros también podemos vernos afectados por una ciberamenaza y que si es así, las consecuencias pueden ser graves: desde pérdida de privacidad a una suplantación de identidad o robo de dinero.

Un ejemplo claro de esta realidad es el conocido caso de las fotos robadas a famosas que sucedió hace solo unos meses y otro ataque de las mismas características que se produjo poco después mediante una aplicación cliente al servicio de Snapchat pero donde las víctimas eran usuarios anónimos como cualquiera de nosotros.

Los dos ejemplos anteriores ponen en peligro nuestra privacidad pero existen otros ciberataques que, como hemos dicho antes, pueden poner en peligro nuestro dinero. Un sencillo ejemplo de una ciberamenaza de este tipo es utilizar una WiFi pública (y hackeada) para realizar operaciones bancarias o consultar nuestro saldo online.

Ahora que ya sabemos con certeza que las ciberamenazas también nos afectan, debemos saber cómo podemos defendernos. Tenemos a nuestro alcance diferentes herramientas que nos permitirán defendernos de ellas:

  • Usar un antivirus actualizado.
  • Instalar y usar una solución antispyware.
  • Activar el firewall de nuestro sistema operativo.
  • Actualizar tanto nuestros programas como nuestro sistema operativo de forma periódica.
  • Ser precavidos a la hora de utilizar una conexión WiFi pública y no introducir ningún dato sensible como pueden ser credenciales de servicios online.
  • Utilizar contraseñas robustas y diferentes para cada servicio.
  • Tener cuidado con los archivos que descargamos y recibimos por correo.

Desde la OSI también os proponemos utilizar CONAN mobile. Esta herramienta ha sido diseñada y desarrollada por la OSI y proporciona una solución completa para evaluar la seguridad de todos nuestros dispositivos Android, además de avisarnos de comportamientos poco comunes que puedan ser causa de alguna infección o ciberamenaza. Se trata de una app gratuita y podemos descargarla directamente desde Google Play.

Si después de leer nuestro artículo de hoy ya eres consciente de que las ciberamenazas son reales, que se producen de manera habitual y que pueden afectarnos a todos, no busques más excusas. ¡Empieza hoy mismo a protegerte de las ciberamenazas!