Compartir imágenes con amigos y conocidos en nuestras redes sociales es un gesto cotidiano para muchos de nosotros. Sin embargo, ¿sabemos hasta dónde pueden llegar las fotografías que compartimos?

En eventos y celebraciones con amigos, viajes o cualquier momento destacado de nuestra vida tomamos gran cantidad de fotografías que nos sirvan de recuerdo. Ahora, además de conservarlas para el recuerdo, las compartimos en las redes sociales para hacer partícipes a nuestros contactos de todas estas situaciones. Y nuestros amigos también pueden etiquetarnos en las fotos que comparten, para que todos sus contactos sepan quién aparece en cada imagen.

Esto nos puede resultar muy cómodo para localizar fácilmente todas las fotografías en las que aparecemos o para que la red social nos notifique cuando alguien comenta en alguna de ellas.

Sin embargo, esta comodidad puede también tener un precio. Una vez quedamos etiquetados en una fotografía, ésta queda asociada a nuestro nombre y cualquiera que tenga acceso (por ejemplo, un amigo de nuestro amigo a quien no conozcamos) podrá vernos.

El principal peligro que esto conlleva es que perdemos el control sobre quién puede ver fotografías en las que aparecemos, y qué puede hacer con ellas. Son muchos los casos en que, comenzando por una broma, alguien ha editado una fotografía de otra persona para mostrarla por ejemplo en el póster de una película, o en un meme de Internet que puede llegar a convertirse en viral y ser visto por millones de personas en todo el mundo.

En este vídeo veremos cómo se producen estos fenómenos y qué podemos hacer para evitarlos en la medida de lo posible.