Los selfis, además de una moda en redes sociales, son una forma de fotografía, que por sus características, tienen una serie de riesgos propios, además de los que posee cualquier foto donde aparezcan personas. ¡Conócelos!

Una selfi es una fotografía o video que es realizada por una persona que sale en ella. Este tipo de fotografías, son muy comunes en las redes sociales en las cuales se publican como contenido para mostrar: actividades, aspecto, posesiones, compañía, lugares etc. Para el que no lo recuerde, la práctica del selfi se puso de moda tras una gala de los premios de cine Oscar 2014, en la que Ellen DeGeneres, la presentadora de la gala, se hizo un selfi con varios actores, convirtiéndose en aquel momento, en la foto más retuiteada de la historia.

Selfie gala de los Oscar en 2014

Al igual que todos los contenidos multimedia que publicamos en Internet, la publicación de selfis también conlleva una serie de riesgos que debemos controlar. Para una mejor comprensión, los clasificaremos en 3 tipos: problemas de privacidad, legales y físicos.

 

Problemas de privacidad

La privacidad es uno de los problemas más importantes que puede surgir tras la publicación o envío de fotografías a través de Internet. No solo los comentarios que publicamos pueden dar pistas “problemáticas” sobre nuestras actividades, ya que aunque no escribamos directamente en Facebook donde nos vamos de vacaciones, si nos hacemos un selfi en una playa de Ibiza y la subimos al perfil se Instagram o Twitter… también podrá ponernos en riesgo. Como acabamos de comprobar, la práctica del selfi puede aportar información sobre el país, ciudad o lugar de donde nos encontremos porque en la propia imagen aparece algún elemento determinante como: paisaje, monumento, estatua, etc. que indiquen de forma clara donde estamos. Recordemos que este tipo de fotos, en muchos casos se hace para demostrar que “hemos estado ahí”. Por otro lado, también se puede obtener los datos de geoposicionamiento a través de los datos EXIF de la imagen (metadatos que se almacenan en las fotos y que proporcionan información como tipo de dispositivo con el que se ha obtenido, tamaño, fecha, exposición, apertura… y también en algunos casos las coordenadas GPS).

Otro aspecto a tener en cuenta sobre la privacidad es el resto de personas que aparecen en la fotografía. Antes de publicarla o enviarla a otros, debemos tener el consentimiento para hacerlo, ya que, al contrario de otras fotos en las que pueden aparecer personas de “forma circunstancial” (pasaban por allí…) en un selfi, esas personas están posando para la foto, y necesitamos su consentimiento.

Por último, al igual que otras fotos que se publican, hay una industria que se dedican a la realización de marcas para perfiles usando herramientas de analítica multimedia (por ejemplo http://ditto.us.com/). Estas herramientas analizan la aparición de marcas en fotografías, de forma que mediante la asociación de marcas en la foto permite crear perfiles de usuarios, lo que implica que se podría asociar tu imagen (y posiblemente tu identidad) a determinadas marcas de productos, sin tu consentimiento ni control.

Por último, hoy día que hay dispositivos (móviles, tablets y ordenadores) que se pueden desbloquear mediante la cámara (nos toma una foto), si alguien consigue una selfi nuestra que coincida con la “pose” para desbloquear, pueden saltar esa protección fácilmente, y eso es un riesgo que tenemos que tener en cuenta.

 

Problemas legales

Las connotaciones legales de un selfi, son idénticas a las que puede tener cualquier foto. En principio tenemos selfis en las que aparecen personas en situaciones o actitudes, cuya difusión puede ser perjudicial para su honor o imagen. Los ejemplos típicos son las que muestran a gente “de fiesta” o “después de la fiesta”, en estos casos no se suele valorar las consecuencias de la publicación de forma adecuada. Por tanto, antes de publicar, siempre se ha de consultar a todos los implicados, y en caso de que alguno se arrepienta y pida que se retire la foto, hacerlo lo antes posible.

Dentro de las consecuencias legales, hay una que parece que muchos no tienen en cuenta y son las selfis que se toman en actitudes ilegales, por ejemplo, mientras estamos conduciendo (ejemplo 1, ejemplo 2), o después de un atraco con el móvil robado y armado, y eso es un acto punible. Si hacemos esa foto, además de imprudentes estamos documentando la prueba del acto ilegal, además de imprudentes. Lo mismo ocurre con vídeos subidos a YouTube en los cuales personas se han grabado cometiendo actos punibles, selfis en vídeo a velocidades inadecuadas o realizando conducción temeraria, por ejemplo.

 

Problemas físicos

Aunque nuestro cometido es la seguridad de la información, debido a la difusión de algunos casos a través de distintos medios de comunicación, hay que hacer una advertencia sobre la seguridad física. Ya son muchas las noticias sobre actitudes temerarias, accidentes o incluso muertes por hacerse selfis en situaciones o localizaciones de alto riesgo, por ejemplo mientras conducía, en un puente, al descender de un sitio peligroso, cerca del mar, en acantilados, y un largo etcétera.

Otro riesgo físico, pero esta vez para el móvil, no para el propietario, es el famoso “palo selfi”, ya que éste, además de para hacer la foto de forma más cómoda, puede servir también para poner en bandeja el móvil a los ladrones. Lo decimos porque se han dado casos de robos de móviles de los palos selfi mientras personas se tomaban una fotografía con su “palo”...

 

Ahora que ya conocemos algunos riesgos, ¿Cómo podemos hacernos selfis de manera segura?

Para hacer y realizar un selfi sin “efectos colaterales” y no rememorar el repaso fotográfico del final de la película “Resacón en las vegas” hemos de tener en cuenta:

  • Las circunstancias y el sitio físico donde se hace el selfi es seguro y no existe peligro.
  • Las personas que aparecen en la foto, están de acuerdo y dan su consentimiento (ojo con las personas que aparecen de forma accidental en la foto).
  • Las circunstancias de la foto no comprometerán la imagen, reputación ni honor de las personas que aparecen en ella.
  • Tendremos en cuenta que la publicación puede mostrar:
    • País/ciudad donde se ha hecho.
    • Local/negocio, localización precisa.
    • Hora de la foto.
    • Personas con las que estamos.
    • Vestimenta, complementos, marcas, etc.
    • Aspecto, circunstancias.
  • Si usamos la cámara para desbloquear algún dispositivo, hemos de tener en cuenta que tipo de foto usaremos para que alguien con un selfi nuestro no pueda engañar al sistema, con fotos por ejemplo enfadado, enseñando la lengua, guiñando un ojo…

Nos despedimos de este post con un consejo que nos encanta: “PIENSA ANTES DE PUBLICAR” y si vas a compartir una foto, reflexiona las “pistas” que desvelas con ella y elimina los metadatos EXIF.