Hoy internet es la fuente de información por excelencia. Solo existe un problema, no todo lo que se publica en la red es cierto. Existe información veraz, interesada, imprecisa y otra directamente falsa. Debemos contrastar la información.

En los medios de comunicación clásicos, que la información sea veraz y esté contrastada es el mayor indicativo de la calidad del mismo. Cuando un periodista publica una información, la reputación del mismo así como la del medio que usa, están en juego.

Y aunque es cierto que siempre ha existido información parcial, interesada, imprecisa incluso directamente falsa, actualmente con Internet, existe un problema con la veracidad de la información. Factores como: el anonimato, velocidad de propagación, uso de redes sociales y de programas de mensajería instantánea, etc. hacen que cualquier información se distribuya a una velocidad mucho mayor que en los medios tradicionales, es lo que entendemos por “viralidad”.

Algunas características de los contenidos faltos de rigor serían:

  • Afán de notoriedad, no hay nada especial, llamar la atención y comprobar el resultado de una acción. Tampoco tiene un efecto negativo, aparte del aumento de tráfico de datos de un servicio. Algunos ejemplos de noticias falsas y que solo buscan notoriedad y viralidad son los “Gatos bonsáis”o la ;gratuidad de Whatsapp (cuando era de pago) si reenviabas un mensaje. En estos casos la viralidad de estos contenidos está relacionada con ser un contenido de interés general o alguna noticia disparatada, presentada de forma “mediática” y propagada por redes sociales y mensajería instantánea.
  • Desinformar. Se trata de comunicaciones, declaraciones, etc.; que se divulgan para tratar de posicionar a la gente o empresas sobre un tema concreto. ;No tienen mucho efecto en la seguridad aparte de propagar una información falsa.
  • Algunos medios publicitarios crean campañas extremadamente agresivas en la que pueden engañar a los usuarios con contenidos falsos o faltos de rigor.
  • Engañar al usuario para robarle datos personales. Tenemos como ejemplo de este tipo de acciones los falsos vales descuento propagados por Whatsapp y redes sociales que servían para «recolectar» datos de usuarios, para poder enviarles posteriormente publicidad. Este tipo de información falsa ya tiene efectos sobre la privacidad. También dentro de este supuesto podemos encontrar los casos de phishing que mediante una «mentira» y la ingeniería social tratan de robar las credenciales de un servicio, datos personales y/o financieros. Ejemplos recientes son robo de AppleID, datos personales de La Caixa, Banco Popular, Iberia etc.
  • Por último el engañar al usuario para infectar un dispositivo, también es un ejemplo típico de información falsa. Todo comienza cuando, por un lado, nos llega un mensaje de correo que contiene información falsa pero está redactado de forma que nos «invita» a descargar y abrir (ejecutar) un fichero adjunto, que es un malware que va a infectarnos. O bien, por otro lado, nos sugiere que abramos un enlace web desde donde descargaremos el malware pensando que se trata de un resguardo de un paquete en correos, de mensajería urgente, o una comunicación de hacienda.

Casos con estas características han sido por ejemplo el famoso video “esta mujer arruinó su vida en un minuto”, o el típico mensaje en un navegador que nos invita a descargar un códec para ver una peli o una actualización de Flash (que por supuesto no es de Adobe). Más ejemplos de este tipo de contenidos han sido utilizados para “capturar datos personales” como por ejemplo las campañas de Whatsapp y redes sociales de los falsos vales de descuento.

¿Qué problemas puede acarrear?

Este tipo de comportamiento tiene varias implicaciones como pueden ser:

  • Desinformación.
  • Infección por malware al abrir algún adjunto (ejemplo típico del phishing).
  • Infección por malware al visitar alguna página e instalar algún falso códec o supuesta actualización de algún programa (hay casos relativos a Flash Player y Java)
  • Sobrecarga de los sistemas de mensajería instantánea y correo electrónico.

¿Cómo actuar ante este tipo de noticias y mensajes?

La forma de actuar ante este tipo de problema es:

  • Buscar la fuente original o verificar la fuente de la información. Si tenemos un correo de un banco, le consultamos al banco, si es de WhatsApp, preguntamos a WhatsApp. Si dudamos… a la Oficina de Seguridad del Internauta.
  • Verificar el certificado de seguridad si la fuente es una web. El artículo “No es certificado bueno todo lo que reluce” nos puede aportar más información sobre este tema.
  • Si dudamos de algo, no lo propagamos hasta que no lo hayamos contrastado. Publicando mentiras alimentamos el bulo y podríamos perder reputación.
  • Buscando esa información en otros medios relacionados.
  • Preguntar a expertos.

No todo lo que se publica en Internet es cierto por lo que al igual que en las redes sociales, «piensa antes de publicar, o propagar…»