Las consolas de videojuegos están muy extendidas desde hace años pero algunos usuarios las modifican para diferentes objetivos, eliminando ciertos controles de seguridad, pero… ¿Es seguro?

Las cifras de ventas de las consolas son enormes. Es un mercado que mueve grandes sumas de dinero ya que implica a los fabricantes, a los desarrolladores de los videojuegos y a nosotros, los clientes. Una parte de los usuarios considera que los precios de los juegos son excesivos, de forma que modifican el dispositivo para “eliminar” ciertos controles de seguridad para poder instalarlos. Este tipo de acción, aparte de consideraciones legales y morales, tiene una implicación directa en la seguridad del sistema. Sí, aunque suene raro,  hoy en día existen métodos de pago online asociados a nuestra consola y cuentas de usuario para acceder a ciertos contenidos, por lo que no deberíamos descuidar la seguridad del dispositivo además de hacer caso a los consejos que os ofrecemos desde la OSI.

¿Qué problemas de seguridad me puede acarrear?

Obviamente si quitamos una protección a una consola, al igual que a cualquier dispositivo, estamos desactivando las medidas de seguridad que el desarrollador y fabricante han concebido para evitar que se ejecuten programas fuera del control del sistema (también permitiría juegos pirateados), y eso implica:

1º Garantía/reparación.

Una consola modificada, automáticamente pierde su garantía, y no solo eso.  En el servicio técnico oficial podría ocurrir que se negaran a repararla en caso de avería, ya que esa modificación podría implicar un malfuncionamiento general y que sea imposible diagnosticar el alcance del problema. En este caso habrá que buscar a alguien con los suficientes conocimientos que se comprometa a hacerlo, pero habrá que analizar qué garantías te ofrecen.

2º Avería.

El procedimiento de “manipular” la consola, normalmente es bastante complejo, de forma que dañarla es algo bastante factible, y mucho más si lo hace alguien sin suficiente experiencia. En algunas consolas estas modificaciones conllevan la manipulación de componentes electrónicos de la placa, de forma que se puede producir una avería fatal. Porqué además recuerda que no perderá la garantía y el servicio técnico será el que decida si la repara o no.

3º Problemas con las actualizaciones.

En algunas ocasiones los fabricantes de consolas para actualizar el firmware, lo hacen a través de algún juego incluyendo esas actualizaciones junto al juego. Si nosotros tenemos modificada la consola, las actualizaciones que se instalan pueden llegar a bloquearla y hasta que lo volvamos “a solucionar”, nuestra consola puede quedar inutilizada.

4º Bloqueo de la cuenta online y pérdida de funcionalidades.

Si un fabricante de una consola detecta una manipulación (y no es complicado de detectar) cuando se conecta online, esta puede ser bloqueada de forma que no recibirá comunicaciones como el resto de usuarios. Teniendo además en cuenta que para la descarga y la participación de muchos juegos necesitamos una cuenta activa, podemos llegar a imaginar las consecuencias: “baneo” del servicio, imposibilidad de conectarse a servidores de juegos para partidas colaborativas, etc. Para algunos usuarios esto no es importante, pero para otros es imprescindible.

5º Juegos piratas.

Si tenemos un juego descargado e instalado ilegalmente, el contenido del mismo podría ser “distinto” del original, y no sólo en el sentido del juego en sí, sino que hablamos de que podría tener algún tipo de malware instalado. Este problema es más común de lo que pensamos y se ha visto en múltiples ocasiones.

6º Precio de la consola usada.

Una consola “retocada” siempre tiene un riesgo y aunque algunos no lo valoran de forma negativa, ya que se ahorrarían dinero si la fueran a piratear ellos, otros muchos prefieren comprarlas sin modificar ya que de ese modo se garantizan de su correcto funcionamiento. Esto significa que en muchos casos la venta de un dispositivo con estas características podría complicar la venta en el mercado de segunda mano y más, si además se encuentra “limitada” por “baneo” del servicio. Además, una reparación en una consola sin modificar en principio es simple y siempre lo podría hacer el servicio técnico oficial mientras que sobre una modificada podrían surgir dificultades.

Modificar una consola para poder jugar a videojuegos descargados ilegalmente, alterar la funcionalidad para la que fue diseñada inicialmente, para instalar aplicaciones tipo “homebrew”, etc.  Podría ser un motivo que para algunos usuarios estuviera justificado, pero debéis conocer las consecuencias al llevar a cabo este tipo de «apaños», ya que podrían acarrear más problemas que beneficios.