Snapchat se ha convertido en poco tiempo en una de las aplicaciones más usadas para enviar vídeos y fotos con la característica principal de que estos contenidos son borrados pasado un periodo de tiempo determinado, pero ¿es del todo cierto?

Snapchat es usada principalmente por adolescentes para compartir fotos y vídeos, pero también se ha ganado un espacio en el smartphone de muchas personas que pasaron la pubertad hace tiempo. La aplicación que cuenta con más de cien millones de descargas solamente en dispositivos Android, es usada por los “snapchatters” que reproducen diez millones de vídeos diariamente, ¿qué os parece? Una cifra bastante elevada como para afirmar que la aplicación tiene un gran impacto en la sociedad, ¿verdad?

En Snapchat se pueden realizar publicaciones, también conocidas como snaps, cuyo ciclo de vida es de veinticuatro horas. Cada snap, se va añadiendo a tú “Historia” en orden cronológico y puede reproducirse tantas veces como se quiera en el plazo de un día, a no ser que se elimine antes.

La otra funcionalidad, y por la que realmente se ha hecho popular esta app es la capacidad de autodestrucción de los mensajes que se envían a otros usuarios, pudiendo únicamente ser visualizados dos veces y con una duración máxima de diez segundos. Pero ¿es cierto que no queda ningún rastro y que los mensajes no se pueden guardar?

Autodestrucción de los mensajes, realidad o ficción

Según la política de privacidad de Snapchat, en sus servidores no almacenan ningún snap que ya haya sido visualizado por el destinatario del mismo, o que se haya añadido a “Mi historia” y tenga una vida superior a veinticuatro horas. Aunque eso no evita que los usuarios a los que se les envía un snap o las publicaciones de “Mi Historia” puedan ser almacenadas y posteriormente difundidas, quedando éstas fuera del control del propio usuario y de la aplicación.

Por un lado, las medidas de seguridad con las que cuenta Snapchat para evitar que los usuarios tomen capturas de pantalla del contenido que están visualizando, son prácticamente nulas. Cuando un usuario realiza un screenshot con la aplicación nativa del dispositivo, Snapchat notifica al usuario que el destinatario realizó una captura. Esta funcionalidad es únicamente informativa ya que la captura de pantalla está en posesión del destinatario pudiendo hacer con ella cualquier acción como publicarla en Internet o difundirla por redes sociales o mensajería instantánea. Esta circunstancia, pone en evidencia la falsa sensación de seguridad y privacidad que proporciona la funcionalidad de autodestrucción del contenido.

Por otro lado, en las tiendas de aplicaciones como PlayStore o AppStore, se puede descargar una gran cantidad de aplicaciones que permiten realizar capturas de pantalla. Cuando el receptor del snap hace una captura con una de estas aplicaciones, el usuario que realizó y envió la foto o video ni siquiera lo sabría, ya que no recibiría la notificación. Además de realizar capturas de forma manual, existen en dichos markets de aplicaciones, algunas que automatizan esta tarea, guardando automáticamente en el dispositivo cualquier snap que se reciba.

Malos usos de Snapchat

Algunos usuarios, pensando en la utilidad de autodestrucción automática, realizan acciones que de no ser así no harían, como por ejemplo, enviar fotos o vídeos subidos de tono (sexting). ¿Qué pasa si alguien captura un snap de esas características y posteriormente lo difunde sin su consentimiento? ¿O si le chantajean con difundir esos contenidos sino accede a las peticiones que se le indican?

Los usuarios de esta app tienen que ser conscientes de que los snaps pueden ser almacenados, por lo que no se recomienda enviar contenidos que puedan afectar a la reputación digital o privacidad.

Recomendaciones para hacer un uso seguro de la app

Como las publicaciones en Snapchat pueden no ser tan “temporales” como algunos usuarios piensan, es importante seguir unas normas de buen uso de la app, para que la privacidad y seguridad no se vean afectadas:

  • Contraseña robusta. Como cualquier servicio que requiera de una autenticación, es importante que utilices una contraseña robusta para evitar ser víctima de un robo de cuenta.
  • Configuración de la app. Asegúrate de haber configurado adecuadamente la privacidad de la app en los ajustes para que el contenido que compartas sea únicamente accesible por los usuarios que quieres y no por todos los miembros de la app.
  • Autodestrucción de los mensajes. Aunque los snap o las publicaciones de “Mi Historia” son temporales, cuidado con lo que públicas ya que otro usuario podría almacenar el contenido y posteriormente difundirlo.
  • Cuidado con las apps de terceros. Cualquier aplicación de terceros vinculada, puede realizar un tratamiento distinto de la información a la que realiza Snapchat, por lo que no es aconsejable usar ese tipo de aplicaciones. La propia app desaconseja vincular aplicaciones de terceros con la suya.

Si eres un usuario activo de esta aplicación no difundas contenido que pueda comprometer tu privacidad o la de otros, usa el sentido común y no hagas en Snapchat lo que no harías por cualquier otra aplicación de mensajería instantánea o red social ya que no sabes lo que el destinatario del snap hará con él.