Cada día se habla más sobre el Big Data y lo beneficiosa que puede ser esta técnica de análisis de la información en diferentes aspectos de nuestra sociedad, pero ¿sabes cómo te afecta como usuario? Y ¿cómo minimizar su impacto?

Actualmente, en muchas empresas uno de los activos más valiosos que tienen es la información que poseen, ya que como dice la famosa cita de Francis Bacon «la información es poder» y las empresas son cada vez más conscientes de este hecho.

La llegada de Internet y la enorme cantidad de dispositivos que están continuamente conectados a la red ha ayudado a aumentar de modo exponencial el volumen de información que los usuarios generamos y esa información es realmente “el activo” del siglo XXI.

Todo ese enorme volumen de información que generamos cada día es almacenada, analizada y procesada para que en función de los resultados se puedan obtener conclusiones que permitan tomar decisiones para minimizar costes, maximizar producción, ajustar horarios, gestionar pedidos, rutas de envío, etc. en base a los datos obtenidos en la fase de análisis de datos, esto se conoce como Big Data.

BIG DATA. Volumen: El 90% de los datos de hoy ha sido creado en tan sólo los últimos dos años, Todos los días son creados 2.5 quintillones de bytes que es lo mismo que unos 10 millones de discos Blu-Ray. Velocidad: En 2018 se espera 50.000 Bb/s de tráfico en Internet, cada 60 segundos se sube a Internet 72 horas de video de YouTube, 216.000 imágenes a Instagram y 204.000.000 correos electrónicos.

Formas de recopilar información y usos que hacen de ella

Además de los ordenadores y los smartphones que recopilan información de forma constante, existe una gran variedad de dispositivos que también envían datos sobre nuestros hábitos diarios. Cualquier dispositivo que tenga conexión a Internet como por ejemplo: contadores inteligentes, televisiones, relojes, coches, etc. tienen la capacidad de recopilar información sobre el uso que hacemos del mismo, lo que implica información sobre nosotros. Esta recogida de información tendrá un crecimiento aún mayor con el IoT (Internet Of Things, o Internet de las cosas) que cada día tiene más peso en nuestras vidas. Pero esta recopilación de datos no se limita exclusivamente a nuestros dispositivos conectados a Internet sino a cualquier acción en la que dejemos un registro electrónico como por ejemplo transacciones bancarias, minutos hablados por teléfono, kilovatios consumidos…

Algunas grandes compañías como Google, Facebook, Amazon… centran la mayor parte de su negocio en la información recopilada de sus usuarios para elaborar patrones de comportamiento y perfiles de usuario. Para estas empresas es importante elaborar estos patrones ya que una gran cantidad de sus ingresos provienen de la publicidad y cuanto más efectiva sea más ingresos generarán. En cualquier caso debemos tener clara la premisa “cuando algo te lo dan gratis, no eres el cliente, eres el producto”.

La gran mayoría de empresas y organizaciones cuidan la forma en que recopilan y procesan los datos, siendo esta acción consentida por los usuarios si quieren poder utilizar sus servicios. También hay empresas que no respetan la legalidad en cuanto la forma en que consiguen, procesan, almacenan y ceden a terceros la información. Este tipo de empresas que recopilan información de manera indiscriminada utilizan diferentes formas para hacerlo como por ejemplo falsas campañas de vales descuento, apps y programas que tienen “funcionalidades extra”, servicios que abusan de las “condiciones de uso” etc.

Los datos obtenidos pueden ser tratados en la propia empresa que los recoge, en este caso la empresa no es necesario que anonimice la información ya que esta no será cedida a terceros. Por el contrario cuando los datos vayan a ser cedidos a terceros, acción que como usuarios debemos haber consentido previamente, estos deberían ser anonimizados. Si los datos cedidos a terceros contienen información personal con la que identificar al usuario se podría estar incurriendo en un delito a no ser que hayamos aceptado previamente la cesión.

Formas de evitar la recopilación abusiva de información

Cuando las empresas u organizaciones recogen datos de los usuarios, siempre y cuando lo hayamos aceptado, no habría nada reprochable pero algunas veces la cantidad de datos recogidos o la forma de hacerlo roza la ilegalidad. En la LOPD existe el concepto de recogida abusiva de datos, el cual es denunciable.

Para evitar la recopilación abusiva de datos y conocer todos los detalles sobre que uso harán de ellos debemos seguir las siguientes recomendaciones:

  • Leer las condiciones de uso del servicio, cuando sea posible limitar la información que recopilarán y configurar como se usará dicha información.
  • Antes de enviar o publicar información usando estos servicios, pensar que podría hacerse pública.
  • Algunas aplicaciones permiten el registro con la cuenta de otro servicio como Facebook, Twitter, Google… Es importante comprobar que información compartirán y en caso de vincular ambas cuentas debemos limitar al máximo la información compartida.
  • Cuando sea necesario un registro para poder disfrutar de un servicio es mejor utilizar la opción de usar dirección de correo a usar una cuenta en una red social para limitar el acceso a información personal que tenemos en la red social.

Formulario de registro que permite acceder a traves de la cuenta de Facebook, Google y correo electrónico.

  • Antes de instalar una aplicación para dispositivos móviles comprobar que permisos solicitan, en caso de que sean excesivos instalar una app alternativa o limitar los permisos de la misma, si el sistema nos lo permite.
  • Si la empresa que recopila datos tiene sede en España podemos ejercer los derechos ARCO «Acceso, Rectificación, Consulta y Oposición» según indica la LOPD, ha de estar incluido en la información legal de la web o en la app.
  • Antes de comprar un dispositivo con acceso a Internet, en especial los IoT, comprobar que datos recopila y a donde los envía. Si es posible configurarlo para que envíe los menos posibles. En caso de duda es recomendable valorar alguno alternativo o descartarlo.
  • Denunciar los casos de incumplimiento legal por:
    • Recopilación abusiva de información.
    • Cesión ilegal de datos a otras compañías.
    • Comunicaciones comerciales no solicitadas como por ejemplo el spam.
    • No informar o atender a peticiones sobre los derechos de Acceso, Rectificación, Consulta u Oposición (ARCO) de datos personales.

Conclusión

El Big Data ha llegado para quedarse y formará parte de nuestra vida durante mucho tiempo ya que forma parte del modelo de negocio de las empresas más importantes que utilizamos frecuentemente. Como usuarios, para proteger nuestra privacidad, debemos establecer los límites en relación a la información que queremos que las compañías conozca de nosotros. En nuestra mano queda esa tarea.