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La búsqueda de pareja o relaciones sociales es actualmente una práctica habitual de los usuarios de Internet. Pero en muchas ocasiones, lo que vemos a través de nuestras pantallas dista mucho de la realidad, por lo que hay que ser conscientes de los riesgos asociados a esta práctica.

Es indudable que Internet se ha convertido en una herramienta fundamental para el día a día de cualquier persona, hasta tal punto, que ya no imaginamos nuestra vida sin tan poderoso recurso, que utilizamos con fines personales, laborales, de ocio, compras, búsqueda de información o empleo, redes sociales, etc.

Establecer una relación por medio de aplicaciones o servicios es en apariencia un uso más que se le puede dar a Internet, sin embargo, puede entrañar una serie de riesgos si no tomamos las precauciones oportunas. A continuación vamos a describir brevemente algunos:

Acoso en la red

Asociado a este proceso de búsqueda de pareja o del amigo ideal, existe un riesgo del que hemos de prevenirnos, el ciberacoso. Se trata del acoso que ejercido por una o varias personas sobre otra, utilizando medios digitales, conscientemente y de forma repetida en el tiempo. Para evitarlo, hemos de poner cuidado con lo que compartimos por la Red, ya que esta información podría ser utilizada contra nosotros. Especialmente no debemos revelar información personal comprometedora ni información confidencial con personas que no conozcamos personalmente o con las que acabamos de establecer una relación a través de algún medio telemático (email, chat, foro, red social, app, etc.).

Una variante sería el acoso sexual. Sabemos que en muchas ocasiones delincuentes del mundo real, utilizan Internet y redes sociales para buscar víctimas. Los acosadores pueden suplantar la identidad de otros usuarios por medio de fotos robadas de otros perfiles con las que intentan ganarse la confianza de la víctima. El modus operandi de este tipo de atacantes se basa en el uso de mentiras y la generación de falsas expectativas o esperanzas, para intentar establecer una cita cara a cara con la víctima.

Por lo tanto, configura tus cuentas de redes sociales y aplicaciones de contactos lo más restrictivas posibles para limitar la difusión de información que puedan contener. No aceptes solicitudes de amistad de cualquiera y si decides conocer en persona al otro usuario, te recomendamos ir siempre acompañado y quedar en un lugar público.

Fraude económico

Se trata de una de las prácticas más extendidas por la red, donde los ciberdelincuentes establecen identidades falsas y usan técnicas de ingeniería social con las que intentan conseguir un beneficio, generalmente económico.

En estos casos, una vez que el ciberdelincuente ha establecido una relación de confianza con la víctima y ésta le ha enviado información sensible, el estafador comienza pidiendo pequeñas cantidades económicas bajo cualquier pretexto, que con el tiempo, y a medida que se afiance dicha relación, serán ostensiblemente incrementadas. Si quieres saber más sobre este tipo de fraude lee la historia real publicada en nuestra web en la que la protagonista creyó encontrar amor y dinero a través de Skype. Todo parecía una novela rosa, hasta que chocó con la realidad y se convirtió en un cuento en el que no fueron felices precisamente.

Por lo tanto, un modo de prevenir este riesgo es no facilitar a nadie por medio de cualquier red social o aplicación información personal, confidencial o bancaria. Tampoco debemos aceptar mensajes de invitación de desconocidos en las redes sociales, ni descargar cualquier clase de contenido o acceder a enlaces que no sean de absoluta confianza, pues nunca se sabe si tienen asociado algún tipo de malware.

Sextorsión

Practicar sexting -enviar a través del teléfono móvil u otro dispositivo con cámara, fotografías o vídeos producidos por uno mismo con connotación sexual- puede ser usado en nuestra contra ya que como hemos indicado anteriormente, hay personas con malas intenciones que se crean perfiles con identidades falsas que no dudan en hacer uso de este material para extorsionarte, es decir, sacar rédito económico o simplemente dañar tu reputación.

La difusión de contenido erótico, o pedir contrapartidas económicas por no difundirlo, se ha convertido en un filón para los delincuentes que buscan en las páginas de contactos y redes sociales víctimas a las que “sextorsionar”. Como en los otros riesgos, utilizarán perfiles e identidades falsas para establecer relaciones de confianza con la víctima. Con el tiempo, una vez que éstas se afiancen, se pedirá envío de material personal de contenido erótico para que una vez en su mano, comience su difusión para humillar y desacreditar a la víctima en caso de que no se acceda al chantaje. Os recordamos que el hecho de pagar no garantiza que termine la extorsión, probablemente continuará.

Jamás envíes este tipo de material, porque nunca sabes qué pueden hacer luego con él. Una vez que una foto o vídeo sale de tu ordenador y entra en la Red, se pierde el control sobre la misma.

Recomendaciones

  1. No reveles información personal o confidencial a desconocidos. Los ciberdelincuentes están deseando obtener datos sobre ti para poder iniciar su actividad delictiva.
  2. Si decides reunirte con la persona que has conocido a través de alguna de las aplicaciones orientadas a tal fin, hazlo en lugares públicos, y avisa a algún familiar o conocido de dónde vas a estar y si te retrasarás o no.
  3. Haz uso de herramientas online como tineye.com o Google Images para comprobar sitios web donde ya existe esa foto y si se corresponde con la identidad real o no. Muchos estafadores utilizan fotos de terceros para llevar a cabo los engaños.
  4. Si usas el correo electrónico para establecer algún tipo de contacto, no abras archivos adjuntos, ya que podrán contener algún tipo de malware o ramsonware.
  5. Antes de darte de alta en algún tipo de red social o plataforma de contactos, lee opiniones que otros usuarios tienen de la misma, tanto en foros como en sitios web recomendados. Además, lee bien las condiciones de uso por si ves algún punto sospechoso y asegúrate que se respeta Ley Orgánica de Protección de Datos.
  6. Certifica que en el servicio a utilizar se detallan los pasos a seguir para poder darse de baja cuando así lo desees. Muchas páginas de este tipo se encuentran fuera de la Unión Europea o de EEUU, pudiendo pedir para sí más datos de los necesarios o dificultando el proceso de baja del servicio.
  7. Nunca envíes dinero a un supuesto pretendiente bajo ninguna circunstancia. Lo más seguro es que se trate de una estafa.

Crear perfiles falsos cuyo fin es el engaño es fácil y gratuito, y está al alcance de cualquiera. Por lo tanto, si usas páginas de citas, o para encontrar pareja, tienes que ser consciente de los peligros potenciales implícitos en su uso. No se trata de no usarlas, sino de saber dónde puede esconderse un delincuente potencial.