Imagen decorativa Criptomonedas, ¿el dinero del futuro?
Criptomonedas, un término cada vez más familiar, que está ganando terreno en nuestro día a día. Lo vemos en la televisión, lo escuchamos en la radio, lo leemos en las redes sociales e Internet, nuestros amigos, familiares y nuestro entorno, en general, hablan de ello pero, realmente, ¿sabemos de qué se trata?, ¿cuáles son sus ventajas? Y sobre todo ¿cómo protegernos de posibles ataques?

Un poco de historia y definición

Este término nace tras la crisis financiera de 2008 en EE.UU. Fue Satoshi Nakamoto quién define el protocolo Bitcoin como un sistema P2P (de igual a igual) de dinero digital, monedas electrónicas que permanecen como un dato electrónico en la red. En definitiva, una criptomoneda es dinero virtual que se intercambia a través de un medio digital sin necesidad de intermediarios o lo que es lo mismo, descentralizada ya que no depende ni de los gobiernos ni de los bancos.

La primera moneda digital que empezó a operar fue el Bitcoin (BCT) en 2010, pero actualmente existe una amplia variedad de criptomonedas con diferentes características y protocolos asociados a ellas como: Litecoin, Primecoin, Namecoin, Ripple, Dogecoin, Ethereum, Dash…

Imagen variedad de criptomonedas

¿Cómo funciona y qué beneficios tiene?

Estos sistemas garantizan la integridad, la seguridad y el equilibrio de la contabilidad gracias a un entramado de agentes que verifican cada movimiento. Estos agentes se denominan mineros. Su labor es la de resolver cálculos matemáticos complejos en los que compiten con la misión de verificar las transacciones de criptomonedas, es decir, tienen un rol similar a un notario virtual. El primero que lo consigue genera en el sistema lo que se denomina un nuevo bloque que se une a la cadena, a cambio de una pequeña compensación económica en forma de criptomonedas.

¿Qué es el Blockchain? Según hemos explicado antes, se denomina Blockchain o cadena de bloques, al conjunto de datos que almacenan información de las transacciones que han sido verificadas por los mineros y a su vez actúa como un gran libro de contabilidad digital totalmente accesible, replicado por toda la comunidad de usuario de bitcoins que no puede ser modificado.

Para realizar gestiones es necesaria una cartera virtual o wallet a la que accedemos mediante una aplicación o nuestro navegador web. Cada cartera está protegida por unas credenciales y posee un identificador o dirección única que controla el valor que posee.

Imagen entramado de la comunidad Bitcoin

Si quieres tener dinero virtual puedes invertir dinero de curso legal. En función del tipo de criptomoneda, este tendrá un valor u otro en el mercado de las criptodivisas. También hay que tener en cuenta, que su valor varía por momentos debido a la fluctuación del mercado, a la oferta y la demanda y número de criptimonedas emitidas. En el caso del Bitcoin, existe un número limitado de emisión de monedas que se establece en los 21 millones de Bitcoins. Por ello, existen muchos inversores y especuladores que se dedican a analizar este tipo mercado y obtener beneficios gracias a ello.

Los expertos en este tema afirman que el dinero virtual tiene muchas ventajas, como por ejemplo, la rapidez de las transacciones además de proporcionar anonimato al usuario aunque de manera opcional, podemos asignar datos personales a nuestra cartera virtual y de esta manera identificar nuestras transacciones.

Si decides utilizar criptimonedas debes tener en cuenta estas recomendaciones a la hora de proteger tu cartera virtual:

  1. Descarga aplicaciones monedero desde la página del fabricante, Play Store o App Store. Vigila qué tipo de páginas visitas. Ten cuenta que hay páginas que simulan ser páginas pertenecientes a entidades reales y que los ciberdelincuentes aprovechan para engañar a los usuarios introduciendo malware en sus dispositivos.
  2. Utiliza contraseñas seguras o doble autenticación para acceder a tu monedero o certificados electrónicos de encriptación. Mantén esta información a buen recaudo ya que si no puedes perder tus criptomonedas.
  3. Evita utilizar redes públicas para realizar transacciones.
  4. Identifica qué Correos electrónicos son confiables. Analiza el remitente y el tipo de contenido y que existen campañas de phishing que incitan al usuario a invertir un mínimo dinero de curso legal a cambio de grandes cantidades de bitcoins.
  5. Mantén tus dispositivos protegidos con antivirus y últimas actualizaciones.
  6. Recopila toda la información disponible y denunciar ante las FCSE (Policía Nacional y Guardia Civil) en caso de ser víctima de fraude.
  7. Y si necesitas ayuda o tienes cualquier duda, ¡contacta con nosotros!

Ahora que ya sabes un poco más sobre este tema, y tú, ¿invertirías en criptomonedas? No dudes en escribir un comentario y compartir tus opiniones con el resto de usuarios.