¿Qué te parecería ser el afortunado heredero de una importante cantidad de dinero? El protagonista de nuestra historia no dudó en preguntar qué debía hacer para conseguirla.

Según nos cuenta uno de nuestros lectores, al que llamaremos de manera ficticia Carlos, en cierta ocasión recibió un sugerente e-mail donde le comunicaban que era el heredero de una fortuna procedente de un adinerado empresario kuwaití. Este tipo de cartas se conocen de manera genérica como “el timo nigeriano”, por ser este país el origen del mayor número de intentos de este tipo de estafa, aunque hoy encontramos versiones y procedencias de lo más variadas.

Todo comenzó cuando recibió un correo electrónico ofreciéndole un “buen pellizco”, un 25 % de 4,2 millones de dólares, una suma nada despreciable. El mensaje decía así:

Imagen que contiene el email que recibió Carlos (carta nigeriana)

La información era tentadora, aunque a Carlos le resultó bastante increíble... Era demasiado dinero y quería llegar al fondo del asunto. De modo que contestó el correo para intentar averiguar más detalles.

 Imagen que contiene el email que envió Carlos en respuesta 

Tras un día de espera, le llegó un correo de respuesta y en él la confirmación de que efectivamente, se trataba de un intento de engaño. Ocurrió lo que se temía desde el principio, que debía pagar una cantidad de dinero por adelantado para acceder al total prometido.

 Imagen que contiene el nuevo email que recibió Carlos 

Después de solo un correo, Carlos confirmó que se trataba de un intento de estafa. Con la excusa de pagar los servicios prestados a la compañía que había estado custodiando el dinero, la supuesta viuda le pedía ahora 500 dólares por adelantado. Si no se hacía efectivo el pago no sería posible rescatar la fortuna allí guardada.

Las sospechas de Carlos se confirmaron, ya no iba a intercambiar más correos con el estafador. Aun así, decidió indagar un poco por Internet para conocer más sobre la estafa. Seguro que si se trataba de un timo generalizado habría referencias escritas por otras personas en noticias y foros especializados.

Efectivamente, su primera búsqueda fue el nombre de la rica heredera a punto de morir, “Lorena Benzel” y, como era de esperar, aparecía en un gran número de resultados donde se hablaba del timo y se explicaba que no se debía hacer caso a este tipo de engaños.

En este caso se trataba de una herencia, pero circulan otros timos semejantes que inicialmente también prometen grandes sumas de dinero o cualquier otra cosa de valor, como premios de lotería, animales muy cotizados o productos tecnológicos codiciados, pero siempre con el mismo hecho en común, la petición por adelantado de una cantidad de dinero mucho menor del que supuestamente se va a obtener.

Estos intentos de fraude por correo electrónico llevan muchos años circulando y, aunque parezca increíble, hay personas que siguen picando el anzuelo. De lo contrario, los estafadores dejarían de utilizarlo. La fuerte tentación, la necesidad de dinero y el desconocimiento que muchos usuarios muestran respecto a las estafas en internet hacen que el método siga vivo tras muchos años de existencia.

En realidad, esta historia es un caso “de manual”, donde es muy fácil comprobar que se trata de un intento de fraude. Veamos cuáles son las claves en las que nos tenemos que fijar: 

  • El dinero fácil y en grandes cantidades no existe. Por regla general estos ofrecimientos son siempre un timo, especialmente en Internet.
  • Los escritos recibidos con faltas ortográficas y errores gramaticales son siempre sospechosos.
  • Las continuas referencias a la religión son una evidente forma de manipular nuestra opinión sobre la persona que escribe, induciéndonos a pensar que sus intenciones son bondadosas.
  • El autor o autores están en el extranjero y nos resulta imposible verlos o averiguar información personal.
  • Si nos piden dinero por adelantado, será mejor que lo olvidemos de inmediato.

Si nos encontramos ante algún caso similar al descrito en esta historia deberíamos seguir los siguientes consejos.

  • Buscar en Internet información clave sobre el escrito recibido. En nuestro ejemplo es suficiente con buscar cualquiera de los nombres propios que aparecen en el escrito para confirmar que se trata de un intento de estafa.
  • Nunca aportar información personal como nombre completo, dirección, o cuenta bancaria a desconocidos.
  • No adelantar dinero ante promesas tentadoras bajo ningún concepto.
  • Denunciar o informar el intento de estafa a los cuerpos especializados de la policía (GDT y CNP) para que puedan difundirlo a través de los medios habituales.
  • Si es posible, compartir en foros y redes sociales el escrito recibido indicando que es un intento de estafa para que otros usuarios puedan encontrarlo si realizan búsquedas en Internet y así prevenir que el engaño afecte a otras personas.