Nunca hay que bajar la guardia cuando se realizan trámites online. En este caso, una conversación por Whatsapp y un DNI escaneado hicieron que nuestro protagonista se fiara de un supuesto vendedor de una conocida videoconsola.

La historia transcurre de la siguiente forma. Resulta que Tomás, como llamaremos de ahora en adelante al protagonista de esta historia, se puso en contacto con una persona a través de una conocida página de anuncios para negociar la compra de una PlayStation 4 de segunda mano.

Captura de pantalla del anuncio fraudulentoDatos de contacto del supuesto vendedor

 

Mantuvo una conversación, principalmente a través de Whatsapp, con el supuesto vendedor durante gran parte del día para solicitarle todo tipo de información: fotos de la PlayStation 4, de los juegos que se ofertaban también en el anuncio, número de serie que tenían los productos, etc. ¡Hasta un vídeo de la consola encendiéndose!

Aun así no terminaba de fiarse de esa persona puesto que solo le decía que podía pagarle mediante el servicio paysafecard y lógicamente, sin tener más información sobre el vendedor, no iba a realizar el pago. ¿Qué pasaba si algo fallaba durante el proceso de compra? ¿Cómo podría saber quién era realmente esa persona?

Entonces Tomás le solicitó el DNI, pensando que con eso sería suficiente para identificarle en caso de que fuera necesario. Al principio se negó a dárselo, pero tras decirle entonces que no quería la PlayStation, accedió a proporcionárselo rogándole que por favor, no lo usara para fines maliciosos.

DNI escaneado

 

Tras recibir el DNI (escaneado por las dos caras) la fotografía y la fecha de nacimiento de la persona le dieron confianza, no tenía el aspecto de alguien que quisiera timarle. Se quedó mucho más tranquilo y decidió finalmente realizar el pago por paysafecard de los 250 euros y enviarle el código PIN de la transacción. A partir de este momento os podéis imagen lo que pasó… El vendedor no sólo no volvió a contestar a ningún mensaje de Whatsapp, sino que además, había desaparecido de dicha aplicación.

 

¿Cómo reaccionó Tomás ante el fraude?

Tomás rápidamente se dio cuenta que había sido víctima de un fraude, pero lejos de quedarse de brazos cruzados intentó desenmascarar al estafador. Decidió mandarle un email de urgencia bajo la excusa de que un amigo también estaba interesado en comprar una PlayStation, preguntándole si disponía de otra unidad. El objetivo era mantener la comunicación “viva” con el estafador a través de algún canal aunque dudaba que fuese a funcionar, ya que por correo electrónico no había respondido anteriormente.

Aunque el contacto a través de Whatsapp tampoco era posible, realizó búsquedas por el número de teléfono y encontró más anuncios que lo estaban utilizando. Probablemente también serían fraudulentos por tanto los denunció a la web que los estaba alojando para que los investigaran.

Además, descubrió que los números de móvil que empiezan por 668 (como el del anuncio) son virtuales de los que ofrece la empresa Fonyou. Esto quiere decir que aunque detrás de ese número de teléfono virtual hay uno "de verdad", si buscamos información sobre quién es el titular o la persona que está detrás de esa línea virtual, no lo vamos a saber, ya que en eso consiste el servicio, en proteger de alguna forma la identidad de las personas, aunque en este caso se esté utilizando para fines maliciosos.

Por otro lado, respecto al DNI. El estafador probablemente lo habría obtenido de algún sitio web de Internet donde estuviese publicado y lo estaba utilizando para hacerse pasar por esa persona. Fue el dato clave de esta historia, ya que gracias a este DNI, Tomás decidió realizar el pago.

Finalmente denunció ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE), aunque sabía que difícilmente recuperaría el dinero (los 250€). Al tratarse de una cantidad inferior a 400€ se considera una falta penal, y en esos casos es difícil que el juzgado continúe con las diligencias. En cualquier caso, decidió denunciar porque serviría para hacer conscientes a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de la estafa, y además, para avisar a la persona a la que estaban suplantando su identidad (la que aparecía en el DNI).

 

¿Cómo podía haber evitado la situación?

Sospechando del precio. Contrastar precios de ese producto en el mercado.

Si el precio del producto es muy inferior a lo que otros vendedores están ofertando, debemos ser cautos.

Buscando información sobre el vendedor. Haciendo uso del buscador para ver que sabe Internet sobre él: por nombre y apellidos, número de teléfono móvil facilitado, etc.

Los resultados de estas búsquedas en muchos casos nos sorprenden por la cantidad de información que nos proporcionan.

Comprobando si ese usuario tenía más anuncios publicados en esa u otra plataforma.

Si por ejemplo encontramos más anuncios que facilitan el mismo teléfono de contacto pero sin embargo están creados con distintos nombres de usuario, podría ser una evidencia de un posible fraude.

Contrastando las imágenes del anuncio y las facilitadas directamente por el vendedor. Se puede hacer uso de servicios gratuitos como http://images.google.es/ ohttp://www.tineye.com/.

Si están colgadas en otros sitios web y no tienen nada que ver con este anuncio ni vendedor, es sospechoso.

Informándose si la plataforma ofrece algún tipo de protección ante fraude: servicio de denuncia de anuncios fraudulentos, sistema de votación de usuarios, si asegura las transacciones, etc.

Hay que saber previamente si la plataforma responderá de alguna forma si algo no sale bien y que mecanismos facilita. Leer las condiciones y términos del servicio puede ser de gran ayuda.

 

¿Cómo debemos actuar si nos vemos implicados en un fraude online de estas características?

  1. Recopilar toda la información posible: URLs, teléfonos, direcciones, si se hace pasar por una empresa el CIF que nos hayan facilitado,  correos electrónicos, conversaciones de chat, capturas de pantalla, etc.
  2. Reportar el anuncio fraudulento a los administradores del sitio web donde está publicado. Las páginas web de anuncios facilitan un mecanismo a través del cual podemos denunciar aquellos anuncios que detectemos que son un fraude. Lo importante en estos casos es que el anuncio deje de estar publicado lo antes posible para evitar que pueda haber más usuarios que caigan en la trampa.
  3. Denunciar los hechos ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Interponer una denuncia que recoja toda la información, recopilada previamente, relacionada con el fraude para que cuando se investigue el caso, se disponga de todas las evidencias. Es muy importante para poder localizar al estafador.
  4. Guardar en una carpeta todas las evidencias. Si la denuncia llega a juicio, deberás llevar contigo todas las evidencias.

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