Cuando Carlos decidió vender su cámara de fotos en un portal de compraventa online no tenía ni idea de que podía encontrarse con compradores fraudulentos. ¡Conoce su historia y toma precauciones para que no te pase a ti!

Las páginas de compraventa de artículos de segunda mano nos pueden resultar muy útiles para vender cosas que no necesitamos o comprar artículos a muy buen precio. Por eso Carlos decidió utilizar una de ellas para vender su cámara de fotos.

Buscó y seleccionó un portal web donde publicar su anuncio de venta y en muy poco tiempo, una posible compradora contactó con él interesándose por su cámara de fotos.

La interesada, que se presentó como Laura Sheffry, le dijo a Carlos que quería comprar su cámara y le propuso un método de pago concreto:

  • Laura ingresaría el importe correspondiente al precio de la cámara de fotos en una cuenta del “Yorkshire Bank”.
  • Carlos debía enviar un paquete con la cámara de fotos a Bélgica, donde supuestamente residía la compradora.
  • Tan pronto como Carlos les facilitase un número de envío del paquete que había enviado a Bélgica con la cámara, el banco “Yorkshire Bank” realizaría la transferencia del dinero a la cuenta bancaria que Carlos les indicase.

Aunque este método de pago no es habitual, Carlos decidió seguir adelante con la venta ya que se estaba involucrando a una entidad bancaria como intermediaria del pago, así que le contestó a Laura aceptando el método de pago y le dio sus datos bancarios para que le transfiriesen el importe final tras el envío del paquete.

A la hora de concretar los términos del pago, Laura le facilitó a Carlos un contacto en el banco “Yorkshire Bank” para coordinarse con él. Esta persona le mandó a Carlos un correo en el que le daba los detalles concretos de cómo terminar la operación de venta con su compradora Laura Sheffry y recibir el importe de la venta en su cuenta.

Tras recibir este correo, Carlos le envió los datos bancarios de la cuenta en la que le transferirían el importe de la venta, envió el paquete con la cámara fotográfica y remitió el número de seguimiento del paquete a Laura con copia a su contacto en el banco “Yorkshire Bank”.

Hasta aquí no hubo ningún contratiempo, sólo faltaba que el banco confirmase que el paquete con la cámara estaba de camino a Bélgica y que hiciese efectiva la transferencia final de la operación de venta a su cuenta bancaria.

Sin embargo, poco después Laura volvió a ponerse en contacto con Carlos para informarle de que había surgido un problema “inesperado” ya que su banco, supuestamente el “Yorkshire Bank”, no podía ingresarle la cantidad acordada debido a que la entidad tenía una política interna que le impedía realizar transferencias internacionales inferiores a 500€.

Para que la operación pudiera llevarse a cabo, Laura le pedía a Carlos que enviase 270€ a nombre de otra persona que, según ella, desempeñaba las funciones de supervisor de sus cuentas bancarias. El envío de esta cantidad debía hacerse a través de Western Union y lo antes posible. Esta extraña petición de la compradora, puso a Carlos en guardia.

Más tarde, recibió un nuevo correo del banco en el que se “confirmaba” la información del mensaje de Laura. En el correo se le indicaba que una vez realizase el envío del dinero con la compañía indicada, el “Yorkshire Bank” le transferiría a Carlos el total del ingreso, 230€ del coste de la cámara y los 270€ solicitados.

En este momento Carlos confirmó sus sospechas: estaba siendo víctima de un fraude. Evidentemente, no envió los 270€ adicionales y buscó información sobre Laura Sheffry y el supuesto empleado del banco “Yorkshire Bank”, encontrando que ambos datos habían sido utilizados en más fraudes del mismo tipo.

Los estafadores continuaron enviándole correos electrónicos para conseguir que Carlos enviase los 270€ que le pedían. En estos mensajes le solicitaban que actuase con rapidez en el envío del dinero y llegaron a utilizar amenazas exigiendo el envío del dinero de forma inmediata, o de no hacerlo le advertían que el banco realizaría acciones legales contra él por haber impedido seguir un procedimiento interno del banco.

Carlos no volvió a contestar a ninguno de estos correos e hizo caso omiso de su contenido.

Por último, decidió intentar recuperar su cámara. Fue a denunciar el caso a la oficina de Correos dónde le comunicaron que el paquete ya estaba de camino a Bélgica. Se mostraron muy colaboradores y le comunicaron que intentarían recuperar el paquete. Sin ninguna garantía, Carlos quedó a la espera de noticias.

La sorpresa llegó cuando unos diez días después Carlos recibió una llamada del servicio postal en la que le informaban que su cámara había sido devuelta… ¡por llevar dos pilas en su interior! Según le informaron no se permite el envío de artefactos en avión si tienen baterías, ¡por fin un golpe de suerte!

¿Cómo evitar ser víctima de este tipo de fraude?

  • Busca información de cualquier potencial comprador antes de realizar el envío del objeto que vendes, en especial si el comprador reside fuera de España.
  • Utiliza un método de pago conocido y que tú elijas. De este modo, tendrás más control sobre el proceso de compraventa.
  • Bajo ningún concepto envíes dinero tuyo para poder finalizar un proceso de venta. Si un comprador te pide dinero, desconfía y denuncia el hecho antes los cuerpos especializados de la policía (GDT y CNP).
  • Contacta con los administradores del portal de compraventa para alertar sobre el intento de fraude. Así ayudaremos a que nadie más vuelva a ser víctima de los mismos estafadores.

¿Cómo actuar si has caído en el engaño?

  • Ponte en contacto con la página web de compraventa por si pueden asesorarte.
  • Intenta recuperar el objeto enviado hablando con correos o la empresa de mensajería utilizada.
  • Avisa a tu banco por si se produce alguna actividad sospechosa en tu cuenta.
  • Si el portal de compraventa permite valorar a los compradores, indica que se trata de un comprador falso.
  • Denuncia el caso a las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado (GDT y CNP).
  • Comparte tu caso en foros o webs para ayudar a otros usuarios.