Actualmente, hay personas que se ven en la necesidad de conseguir dinero con urgencia. Una forma de hacerlo es pedir un préstamo a particulares que se anuncian a través de internet. Pero debemos ser precavidos para no ser víctimas de un fraude.

Mientras Sara revisaba su correo, le llamó la atención un correo de un remitente que no conocía. Al abrir el correo, leyó con asombro que una mujer se ofrecía a prestarle dinero a un tipo de interés muy bajo y que además, le daba un plazo de tiempo muy razonable para poder devolverle el dinero.

Correo ofreciendo servicios

Ella había escuchado hablar sobre este tipo de préstamos, préstamos entre particulares, que se estaban empezando a utilizar porque los intereses a los que se ofrecían eran mucho más asequibles que los de un préstamo bancario.

Justamente, Sara se encontraba en una situación muy delicada. Necesitaba conseguir dinero de manera rápida pero ninguna entidad bancaria le concedía un préstamo o se lo concedían con un interés demasiado alto para poder aceptarlo.

Aunque no conocía de nada a la mujer que le había escrito el correo, Sara se estaba quedando sin tiempo y sin opciones, así que decidió contactar con la persona para pedirle el préstamo que necesitaba.

A los pocos días, recibió la respuesta. En ella, Sabine Vallentin, le decía que le podía hacer el préstamo del dinero que necesitaba. No había ningún inconveniente, simplemente que antes era necesario realizar unas gestiones que llevaban unos gastos asociados.

Para recibir el préstamo, Sara debía enviar 500€ en concepto de gastos de gestión. Sabine, le explicaba que era una práctica habitual en este tipo de préstamos que la persona que pide el préstamo adelantara esos gastos de gestión como una especie de garantía de compromiso. Ese dinero se utilizaría para pagar los costes de redactar el contrato del préstamo y los honorarios de notaría correspondientes.

Una vez firmado el contrato, a la hora de hacer el ingreso del dinero del préstamo, se le devolvería la cantidad que había adelantado. El envío del dinero debía hacerlo mediante el servicio Western Union a nombre de Adoho Uannon y una vez hecho, Sara debía enviar un correo a Sabine Vallentin con el justificante correspondiente al envío del dinero.

Evidentemente a Sara no le iba bien hacer un pago de 500?, pero la cantidad de dinero que realmente necesitaba era mayor y la necesitaba cuanto antes. Además, la justificación que le había dado Sabine sobre el pago le parecía razonable. Por todos estos motivos, Sara realizó el envío del dinero que le pedían y a continuación, envió el justificante tal y como le indicaban.

La contestación de Sabine a su correo fue la siguiente:

Documento

Sara había escrito mal el nombre del receptor del pago enviado por Wester Union, así que esa persona aún no lo había recibido. Rápidamente, Sabine contactó con Sara para que ésta corrigiese el error y que así, el dinero llegase al destinatario que correspondía.

Una vez aclarado el malentendido con el nombre, Sabine Vallentin vuelve a ponerse en contacto con Sara. En este correo le envía adjunto un contrato en el que se establecen las condiciones del préstamo de dinero y que debe firmar y enviar.

Correo informando de los gastos

Pero además, Sabine Vallentin informa a Sara que debe enviar 125€ más para pagar el seguro del préstamo. Justifica este pago diciendo que el importe total del seguro es el doble, pero como muestra de buena fe, ella asumirá la mitad de ese importe.

Además le deja claro a Sara que si no realiza esta última transferencia, el préstamo no se llevará a cabo.

Correo de corrección

Desafortunadamente, en esta ocasión, Sara fue víctima de este fraude. Hizo el envío de dinero que le solicitaban pero no recibió el préstamo que necesitaba.

¿Cómo evitar este tipo de fraude?

Para que nadie más se vea en la misma situación es necesario ser precavido y buscar las pistas que indiquen que estamos ante un fraude. Como por ejemplo:

  • La persona que pone el anuncio ofreciendo el préstamo es extranjera.
  • Sólo nos proporciona su nombre y su cuenta de correo como datos. Además, la cuenta de correo es de un dominio gratuito (Yahoo, Gmail, Outlook,?).
  • Los correos recibidos tienen faltas de ortografía e incluyen expresiones obtenidas de un sistema de traducción automática.
  • Las cantidades a prestar ofrecidas pueden llegar a ser muy elevadas.
  • Los intereses que piden a cambio son mínimos, un 2% o 3%, por lo que no suponen ningún beneficio para la persona que supuestamente hace el préstamo.
  • Piden dinero por anticipado, excusándose en gastos de gestión, seguro del préstamo o similares.
  • El envío del dinero se hace a otra persona y mediante Wester Union o MoneyGram.
  • Existen incoherencias que nos pueden hacer sospechar. En este caso en concreto, se supone que la persona y el banco involucrados en el préstamo son franceses, pero el contrato está escrito en italiano.

Fraudes como el que os acabamos de explicar, han aumentado y se han extendido por Internet. Por este motivo, debemos ser precavidos cuando recibamos correos o encontremos anuncios sobre este tipo de préstamos, ya que en la mayoría de ocasiones, se tratará de un intento de estafa.

Si nos encontramos ante un caso que nos hace dudar al identificar los puntos anteriores, debemos buscar información por Internet sobre la persona de contacto o el correo electrónico que proporcionan en el anuncio.

Es necesario que nos informemos sobre los fraudes que se utilizan en la actualidad y de sus características. Para ello, te recomendamos estar al día de las noticias de actualidad que publicamos en el blog y nuestra sección de Avisos de seguridad. Recuerda que puedes seguirnos a través de Facebook y Twitter para estar siempre a la última, y suscribirte a nuestros boletines para recibir las últimas novedades en tu buzón.

Si hemos sido víctimas de este u otro fraude, debemos contactar con la página que publica el anuncio para que lo retiren y denunciarlo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. ¡Que nadie más sea víctima de un fraude de estas características!