Ángeles recibió un SMS que le decía que había ganado un premio en un sorteo. Ella no recordaba haber participado en ningún sorteo pero como no es la persona con más memoria del mundo decidió llamar para reclamar su premio y, ¿encontró lo que buscaba?

No era la primera vez que Ángeles recibía un SMS aparentemente publicitario que le decía que había ganado un premio en un sorteo que ella no recordaba. Lo primero que hizo fue preguntar a sus familiares y amigos más cercanos si habían utilizado su móvil para inscribirse en algún sorteo o participar en algún concurso y nadie parecía saber nada al respecto.

En esta ocasión, el supuesto premio era un carro de la compra valorado en nada menos que 1000€. Un premio nada despreciable en tiempos de crisis y por eso decidió reclamar su premio. Al final, ¿qué podía pasar?

El mensaje decía lo siguiente:

Captura del mensaje

Ángeles encontraba sospechoso el SMS por varias razones:

  • No recordaba haber participado en ningún sorteo.
  • El mensaje contenía algunas faltas de ortografía.
  • No se indica en qué supermercado podría obtener el carro de la compra.
  • Para disfrutar del premio, debía llamar a un teléfono de tarificación especial.

Aún así, en lugar de ignorar el mensaje como había hecho otras veces, decidió llamar para obtener algo más de información.

Al comienzo de la llamada, una locución grabada le informaba de que estaba llamando a una empresa de "servicios de ocio y entretenimiento" situada en Río de Janeiro, y que el precio máximo de la llamada que estaba realizando era de 1,21 €/minuto si llamaba desde un teléfono fijo y de 1,57 €/minuto si llamaba desde un teléfono móvil.

La ubicación de la empresa incrementó sus sospechas, pero aun considerando el elevado coste de la llamada, decidió continuarla durante unos minutos para obtener más información. Al fin y al cabo estaba en juego un carro de la compra valorado en 1000 euros.

Tras la locución y unos segundos de espera, le atendió una operadora que le preguntaba el motivo de su llamada. En respuesta, Ángeles explicó el SMS que había recibido y dijo que estaba muy interesada en el premio y quería saber qué tenía que hacer para conseguirlo.

Le preguntaron cuándo había recibido el SMS, si era la titular de la línea y desde qué provincia estaba llamando. Una vez confirmados estos datos, le pidieron su número de teléfono y su nombre y apellidos. Ante esta petición, Ángeles se negó a darles la información, argumentando que si le habían enviado el mensaje ellos ya tendrían su número de teléfono y que para darles su nombre y apellidos, quería saber primero algo más acerca del premio.

Esta negativa a dar sus datos provocó que la operadora dejara de tratarla de usted, llegando incluso a perder las formas y decirle que esos datos los solicitaban en cualquier sitio y que sin esa información, no podría participar en el sorteo.

Esta última afirmación hizo que Ángeles se pusiera nuevamente en alerta, ya que el mensaje que había recibido no decía nada de un sorteo sino que daba a entender que directamente lo había ganado.

Al parecer, cuando el mensaje decía "ha sido elegido para un carro de la compra" lo que realmente quería decir era "ha sido elegido para participar en un sorteo de un carro de la compra. Llegados a este punto, Ángeles pensó que la conversación no llegaba a ningún sitio, y la operadora al otro lado del teléfono seguía prolongándola innecesariamente y sin ser tan respetuosa como al principio. Por eso, Ángeles decidió decir que no estaba interesada en la promoción y finalizó la llamada.

El resultado final: una llamada de menos de 5 cinco minutos, que le había costado unos 7€ y en la que no había conseguido averiguar nada de utilidad sobre el SMS del supuesto premio.

Con intención de recabar un poco más de información, Ángeles buscó en Internet el número de teléfono Premium al que había llamado, y encontró diversos mensajes de usuarios que advertían que se trataba de un timo, aunque ninguno proporcionaba mucha información al respecto. También buscó la empresa ubicada en Río de Janeiro, pero sus búsquedas tampoco produjeron resultados satisfactorios.

Aunque no pudo demostrar que el SMS que había recibido se trataba de un timo, se quedó con la sensación de que había algo raro detrás de este tipo de mensajes y quiso compartir su experiencia con otros usuarios de la OSI.

CONSEJOS FINALES

¿Cómo identificar este tipo de SMS?

  • Los recibimos desde un remitente que no conocemos. Habitualmente, un número de tarificación especial.
  • Nos ofrecen premios muy atractivos.
  • Hablan de sorteos en los que no hemos participado.
  • No dan detalles concretos del premio, ni ningún lugar de referencia donde podamos preguntar físicamente por la promoción.
  • Para conseguir el premio que hemos ganado, debemos llamar a un número de tarificación especial, que comienza por 806.

¿Qué hacer en estos casos?

  • Antes de llamar por teléfono, infórmate sobre el supuesto premio y el número al que debes llamar.
  • No olvides que este tipo de campañas publicitarias, aunque no resulten ser un fraude, buscan obtener información como números de teléfono para seguir enviando más "promociones".
  • Si decides llamar, recuerda que los números de tarificación especial deben informar al inicio de la llamada de las tarifas que se aplicarán. Después, dispones de cinco segundos para cancelar la llamada sin que se cargue ningún coste.
  • En caso de duda, puedes acudir a organizaciones de consumidores como FACUA o la OCU para obtener más información.