Andrés quería vender un avión de aeromodelismo en una página de productos usados, y casi le hacen "el avión" al proponerle un medio de pago "novedoso" mediante tarjetas de débito.

Según nos relata el usuario, de ahora en adelante Andrés, puso a la venta un avión teledirigido de aeromodelismo en una página de productos usados. Pasados unos días, alguien le mandó un correo electrónico interesado en el mismo, le contaba que también era aficionado al aeromodelismo, pero como no se podía permitir un avión nuevo, quería comprar uno usado.

Intercambiaron varios correos, en los cuales le preguntó por las características del avión, también por el estado del mismo, el motor, que piezas de recambio se incluían, etc. Parecía muy interesado y además "controlaba" o eso parecía, le estaba dando "cuerda".

Le hizo una oferta inferior al precio fijado en la página, y después de varios correos negociando llegaron a un acuerdo, le pagaría 250€ (lo quería vender por 300€). Y además para demostrarle su "buena fe", le pagaría por adelantado el importe del avión más los gastos de envío por mensajería urgente que eran otros 20€.

Así lo acordaron, a continuación, le propuso un sistema de pago que no conocía, se lo ingresaría en la tarjeta de crédito, según le dijo, era más rápido y en cualquier cajero podría ver la transferencia al instante. También le comentó que era mejor que la transferencia, porque no cobran comisión y además el pago era instantáneo (la transferencia, dependiendo del banco, en ocasiones puede tardar un par de días).

En principio aceptó, pero como no le acabó de convencer el tema, decidió usar la tarjeta virtual que le había proporcionado su banco para pagos online (que la tenía sin saldo, a 0 euros). El comprador, le pidió los datos de la tarjeta: el nombre que aparece, el número de la misma, fecha de caducidad y el código CVV. Estos dos últimos datos fueron los que le mosquearon, ¿para que quería datos que solo se usan en pagos?

Como la tarjeta estaba a 0 y el necesitaba el dinero, accedió, ya que, si no hay crédito en la tarjeta no se la podían quitar, además saltaría el mensaje del móvil para la autorización, ya que tiene activado este servicio con su banco. Y... ¡sorpresa! al minuto de enviarle el correo electrónico con todos los datos de la tarjeta, un SMS ya le estaba "cantando" un pago para recargar una tarjeta que era monedero electrónico (MONEY TO PAY). Menos mal que anduvo vivo, sino "le hubieran hecho el avión" a él.

Algunas peculiaridades de la historia que os hemos contado

En este tipo de estafa, lo más común es que el comprador no hubiera regateado nada (no tiene pensado comprarlo realmente, así que el precio no le importa), y además, suele hacerla gente que desconoce el idioma, ya que suelen estar escritos de forma incorrecta (frases sin sentido, faltas de ortografía, etc.).

  • En este caso, primero le regatea a Andrés, que no es lo normal, y los mensajes estaban escritos en un español correcto, lo que le sirvió para dar credibilidad al intento de estafa.
  • El punto que "mosqueó" a Andrés fue el de los datos que pidió de la tarjeta, concretamente el CVV, ya que éste se solicita habitualmente para hacer un pago online usando tarjeta.
  • Usar una tarjeta virtual con 0 euros y tener activado el servicio de confirmación por PIN, impidió que el timador le quitara el dinero a Andrés, el SMS alertando del pago lo corroboró.
  • Sobre este tipo de estafa, hay que señalar que podría haber intentado "mover" ese dinero a otros destinos como empresas de envío de efectivo, otras tarjetas monedero etc.

Si vas a vender artículos por Internet, sospecha SIEMPRE si:

  • Contactan contigo y la redacción y gramática del mensaje es muy mala.
  • Te ofrecen más dinero del que se pide en el anuncio.
  • El comprador se encuentra en el extranjero y pone alguna excusa a la hora de comenzar los trámites.
  • El comprador insiste sobremanera en comprar el artículo, aun diciéndole que no se le garantiza la devolución del dinero.
  • Te envían correos, ficheros o enlaces de un supuesto banco para que te creas que se ha realizado un ingreso en tu cuenta, especialmente si no tienen un diseño, ni estructura muy fiable.
  • Bajo alguna excusa, te indican que debes realizar algún pago a través de servicios como Western Union o Money Gram.

RECUERDA:

  • Lee siempre las recomendaciones para comprar y vender de forma segura que los portales facilitan a los usuarios.
  • En caso de detectar un abuso, hay que reportarlo al sitio web donde estaba alojado el anuncio.
  • Realiza una pequeña investigación en Internet. Busca información en Google sobre el correo electrónico, el tipo de pago que se está facilitando, contenido del mensaje, etc. A veces encontramos cientos de usuarios que han sido víctimas de un fraude igual o parecido.
  • Publica anuncios en portales de confianza: por ejemplo, si un portal te permite reportar un abuso o un supuesto fraude por parte de otro usuario es un indicio de que les preocupa el tema.