¡Fenomenal si encuentras el amor por Internet! Eso sí, antes de lanzarte a los brazos de otra persona asegúrate de que es realmente quien dice ser y que sus intenciones son buenas. ¡Así evitarás que te pase como al chico de esta historia!

Pablo nos contaba que durante un tiempo, se estuvo escribiendo con una chica ucraniana que conoció a través de una famosa página de contactos, muy guapa por cierto, así lo reflejaban las distintas fotos que le envió durante el tiempo que intercambiaron correos electrónicos y conversaciones de chat.

Todo parecía que iba sobre ruedas, sin embargo la chica mostraba preocupación porque no quería mantener una relación a distancia basada únicamente en correspondencia electrónica. Quería encontrarse con él, necesitaba verle en persona para poder pasear juntos de la mano, acariciarse, besarse… algo totalmente normal y lógico. Hasta este momento, nada hacía sospechar lo que después le sucedería a Pablo.

La “novia” de Pablo, aprovechando que tenía 10 días libres, le pidió que fuera a visitarla a Odessa (ciudad de Ucrania dónde supuestamente vivía), y como no podía ser de otra forma, Pablo aceptó ir a visitarla. Reconoce que estaba enganchado a esa chica y se moría de ganas por verla.

¿Cómo organizaron el encuentro?

Tras comprar el billete de avión, Pablo le envió una copia del mismo a su chica. Ella quería asegurarse de que realmente la visitaría y no se trataba de ninguna broma. Después de este paso, ya sólo faltaba organizar el tema del alojamiento. Una posibilidad era quedarse en casa de ella, pero al parecer, en Ucrania no estaba bien visto que una mujer entrara a un hotel con un hombre, por lo tanto, le propuso alquilar un apartamento en el centro de la ciudad. Ella se encargaría de buscarlo, ya que conocía mejor la ciudad, y de adelantar el dinero, dejando claro que Pablo debía pagárselo cuando la visitase.

¿Había chica y apartamento?

Pablo aceptó alquilar un apartamento en lugar de ir a un hotel, a él realmente le daba igual, lo único que quería era ver a su novia cibernética en persona y pasar unos días con ella, el alojamiento para él era algo secundario.

Tras viajar hasta la ciudad de Odessa (Ucrania), su supuesta novia lo estaba esperando. ¡Qué bien! ¡Qué ilusión! ¡Qué contento estaba de encontrarse con ella! No hablaron muchas palabras, obviamente el idioma no facilitaba ningún tipo de conversación. Tras lograse entender, se dirigieron al apartamento alquilado y es allí donde Pedro le pagó el dinero de la estancia para los 10 días que iba a estar allí alojado.

Entonces, ¿dónde está el fraude en esta historia?

Con la excusa de ir a buscar su ropa, la chica se ausentó de la casa, en principio, en una hora regresaría, sin embargo, Pablo se pasó todo el día esperándola hasta que llegó la noche. Intentó contactar con la chica, pero nada, no hubo ninguna respuesta. Pero ahí no acaba la cosa, al día siguiente, el casero del apartamento, aparece por allí y le indica que debe abandonarlo, que sólo había reserva para una noche, 55€. ¡Cómo! Pablo como buenamente pudo le indicó que debía tratarse de un error, que tenía una reserva para 10 días. Y un instante después, se dio cuenta de que había sido víctima de un engaño en toda regla. Su supuesta novia le había engañado de tal forma, que no sólo le había hecho ir hasta allí a visitarla (muy fuerte!) sino que había dado un paso más, le había “robado” una pasta haciéndole creer que había alquilado un apartamento para estar “juntitos los dos 10 días”, cuando en realidad, todo era parte de la trama para sacarle mucho dinero.

¿Cómo acabó la historia?

Tras encontrarse en estado de “tocado y hundido” no le quedó más remedio que recomponerse y buscar un alojamiento para pasar el resto de días hasta regresar nuevamente a España. Aprovecharía para hacer algo de turismo, y a su vez, analizar la situación vivida detenidamente para ver qué errores había cometido para no volver a caer en un engaño de esta dimensión.

Hemos querido publicar esta historia porque nos ha parecido interesante el hecho de que no se trate del típico caso fraudulento en el que un chico contacta con una supuesta chica (en realidad no hay chica, no sabemos quién está al otro lado de la pantalla), generalmente de países del Este, y que tras el intercambio de varios mensajes, y bajo la excusa de que quiere viajar hasta aquí para visitarle pero no dispone de suficiente dinero, le solicitan por adelantado dinero para gestionar los trámites del viaje (pasaportes, visados, seguros, etc.). Muchos usuarios empiezan a estar informados sobre este fraude y posiblemente, los estafadores conscientes de ello, están buscando otras estrategias para captar la atención del usuario víctima. ¿Ejemplos? La historia real narrada en este post.

¿Cómo prevenir este tipo de estafas?

Si quieres encontrar el amor de tu vida en Internet, sé prudente ya que podrían aprovechar tu “estado de enamoramiento” para engañarte. Te damos algunas pistas, que aunque no tengan por qué cumplirse siempre, en la mayoría de casos son indicios de que algo en la “relación” no va bien. Sospecha si:

  • Al poco de conocerte ya te dice que está locamente enamorada de ti.
  • Sus mensajes están poco personalizados y lo mismo que te escribe a ti valdría para enviar a cualquier otra persona.
  • Es una mujer muy exuberante que más bien parece una modelo que una persona en búsqueda de amor por Internet. Comprueba si esas fotos que te envía están alojados en otros sitios web y con qué objetivo (https://images.google.com/).
  • A la primera de cambio, te solicita dinero bajo cualquier excusa, especialmente si es para gestionar supuestamente trámites o papeleos para que pueda venir a visitarte (visado, pasaporte, compra de billete, pago de un seguro, etc.). En ningún caso accedas a enviarle dinero o te quedarás sin él.
  • Tras realizar una pequeña investigación por Internet con la información que te ha ido facilitado, encuentras comentarios negativos sobre ella.

En esta historia, pese a que el usuario no adelantó dinero, sí que podría haber evitado el fraude si hubiese seguido el resto de consejos. También si no se hubiese aventurado a viajar hasta el país sin tener la certeza de lo que allí se iba a encontrar. Y de hacerlo, encargarse él mismo de hacer la reserva en algún hotel o apartamento tras buscar la mejor opción en algún portal web con buena reputación online. Dar dinero a una persona que apenas conoces, no inspira mucha confianza.

En definitiva, al igual que harías en una situación de tu vida offline, aplica el sentido común y no te dejes llevar por situaciones sin sentido o que no has podido contrastar. Evitarás muchos disgustos.