Intentó comprar un coche de segunda mano por Internet que resultó ser un fraude
Al protagonista de nuestra historia real de hoy, Pablo, la necesidad de comprar un coche estuvo a punto de jugarle una mala pasada. Cuando compremos por Internet hay que prestar atención y revisar todos los detalles para evitar riesgos.

A finales del verano y tras haber concluido sus estudios, Pablo recibió una gran noticia: ¡había superado una entrevista de trabajo! Su emoción era palpable, esto significaba su entrada en el mundo laboral. Tan pronto como fue consciente de su nueva situación, los planes de futuro comenzaron a invadirle y amontonarse en su cabeza. Cuántas cosas quería hacer y cuántas cosas tenía intención de comprar ahora que iba a tener nómina.

Pero por encima de todo, había algo que necesitaba para poder desarrollar su día a día, algo imprescindible para desplazarse a su centro de trabajo diariamente. Pablo necesitaba un coche.

Sin embargo, comprar un coche nuevo era algo que no se podía permitir, pero sabía que por Internet podría encontrar coches de segunda mano a precios muy interesantes, por este motivo, decidió sondear el mercado online. No tardó mucho en darse cuenta que había multitud de anunciantes. También pudo comprobar que en algunos casos las diferencias en su coste eran considerables. Mientras miraba diferentes marcas y modelos, encontró un anuncio le llamó la atención, ya que tanto el precio del coche como la imagen que le acompañaba, eran muy tentadoras:

Imagen de un coche con un literal que dice Oferta solo 1000 euros.

Rápidamente accedió al email de contacto que acompañaba al anuncio para escribir al vendedor y preguntar por esta oferta. ¡No se le podía escapar!

El presunto vendedor no tardó ni cinco minutos en contestarle. El correo de respuesta decía lo siguiente:

“Hola, vendo el coche porque ahora vivo en Inglaterra y necesito un coche nacional desde aquí por trabajo. El coche está localizado en mi casa Oldham […] El precio final es 1000 Euros… Tiene los papeles de Espana, como puedes ver en las fotos matrícula de Espana […] Toda la documentación está en regla, transferido a mi nombre, sin cargas ni gravámenes, está perfecto de motor, chapa y pintura. Para hacer la compra-venta tenemos 2 opciones: 1. Usted puedes llegar aquí por avión […] hacemos los papeles en una gestoría […] y puedes traerla por carretera por atrás […]. 2. Lo hacemos atravez de una empresa aseguradora que es una compañía de Escrow […]. Con esta compañía usted puedes ver y comprobar el coche antes de comprarlo. Tienes 3 días para todo esto y un máximo de 500 Km para conducir en Espana y decidir. […] Esto es como se hace con la empresa: […]. La compañía investigará todos los papeles con la gestoría para ver que  todo es legal […]. He buscado la compañía que es lo más seguro para los dos. Para su seguridad el dinero no se envía directamente a ellos o a mi, el dinero lo tienes que depositar como un depósito de garancia (a nombre de un familiario de usted) que solo usted puedes cobrar hasta que el coche no está en su casa por el periodo de prueba de 3 días. […]. También si el coche no le gusta después el periodo de prueba no tienes que pagar nada y solo tienes que retirar su depósito de garancia sin coste. De esta manera su dinero está 100% seguro y usted no puedes perderlo […]. Si estás interesado mándame tus datos. Estos son los que necesito […]”.

Imagen con el texto del correo electrónico

Esto marchaba. Un coche por 1.000€, con periodo de prueba y que en caso de avería se podía devolver. Era justo lo que Pablo estaba buscando, parecía un anuncio hecho a su medida. Además, en aras de garantizar la operación en términos económicos había hasta intermediarios. Pablo estaba seguro que de su compra “sería perfecta”.

Así pues, en respuesta a este mensaje, Pablo indicó a Sarah, la supuesta vendedora, que estaba muy interesado en adquirir este vehículo por lo que procedió a enviar los datos que le había solicitado en el intercambio anterior de emails: nombre, apellidos, dirección postal, DNI y número de teléfono.

Pablo no tardó en recibir respuesta por parte de Sarah, pero en esta ocasión, las condiciones que se habían propuesto inicialmente de cara a la compra del vehículo, habían variado un poco.

“Hola. Gracias por comprar el coche. Pero si puedo comenzar con los papeles necesito que te hagas cargo uno gastos de gestión. Si quiero que seas titular en España y no ser yo en Inglaterra lleva un poco de coste. Es necesario el pago de 250€ que se descontarán del depósito que entregues en el intermediario. Luego estén correcto se enviaran el coche. Utiliza Western Union para realizar el pago y hacerlo más rápido”.

¿Coste de papeles? ¿Se descontarían de dónde? ¿Pago a través de Western Union? La cosa de repente comenzó a no sonar tan bien como al principio, ¿estaría ante un posible fraude? Así pues, Pablo decidió solicitar más información sobre los supuestos gastos de gestión.

“Buenas Sarah. ¿Serías tan amable de desglosarme cuáles son los gastos de gestión que me indicas? De esta forma sabré si me merece la pena ir por él o que me lo traigan. Además, también querría saber qué significa o cómo se va a descontar del depósito este gasto”.

Pablo obtuvo respuesta, sin embargo, ésta no se ajustaba a las preguntas que le había realizado.  

“Hola. Quiero vender el coche lo antes posible. Podemos enviar el coche a tu casa. Necesitamos que ingreses 100 de gestión del viaje. Necesito respuesta”.

En el nuevo email, las cantidades a abonar y condiciones de entrega del vehículo se habían vuelto a modificar. Sin previo aviso ni explicación, ya no había “gastos de gestión” y en su lugar apareció un gasto de gestión del viaje. Llegados a este punto Pablo ya no tuvo ninguna duda: le habían intentado timar.

Lo primero que hizo fue poner en conocimiento de la página web donde estaba alojado el anuncio la situación, para que tomaran las medidas oportunas a fin que ningún usuario pudiera ser víctima de este engaño.

Misma imagen de la oferta del coche pero con el sello de la OSI que indica que es un fraude.

Afortunadamente esta historia acabó bien, no se llegó a producir el fraude, pero vamos recordar cuáles son los elementos que nos deben hacer sospechar de un anuncio, así como de su anunciante cuando vayamos a comprar algún artículo o producto de segunda mano en páginas de compraventa:

  1. Precio extremadamente bajo para las características que ofrece el producto, está fuera de mercado.
  2. El vendedor dice estar en el extranjero y no puede venir a España por alguna circunstancia.
  3. Únicamente hay contacto mediante correo electrónico o a través de aplicaciones de mensajería como Whatsapp, con malas redacciones, faltas de ortografía o frases mal enlazadas.
  4. Sugiere hacer uso de un intermediario para la gestión de la venta sin facilitar información adicional sobre éste.
  5. Solicita datos personales a la primera de cambio sin tener ninguna garantía de que la compra se efectuará sin problemas.
  6. Exige el pago de una cantidad de dinero por adelantado bajo alguna excusa antes de recibir el artículo/producto a comprar.
  7. Insiste en formalizar la venta a toda costa.

¿Qué podemos hacer si hemos sido víctimas de una estafa?

  1. Reportar el anuncio fraudulento en la página web donde está alojado.
  2. Si únicamente hemos facilitado datos personales, permanecer atentos por si los estuvieran utilizando sin nuestro consentimiento. Practicar egosurfing nos puede ayudar con esta labor.
  3. Si detectamos que se está haciendo un uso ilegítimo de nuestra información o si hemos sido víctimas del fraude (hemos realizado el pago), debemos denunciar ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Y tú, ¿has sido víctima de un intento de estafa similar? o por el contrario, ¿eres de los que realiza las suficientes comprobaciones antes de realizar compras por Internet? Compártelo con nosotros y danos tu punto de vista.