Agregué a Facebook a una persona que creía conocer y no fue así
Pedro, recibió una solicitud de amistad en Facebook de una persona que creía conocer y por eso la aceptó. Al poco tiempo, dicho contacto le realizó una videollamada a través del servicio de chat de la red social. Pedro la aceptó, pero para su sorpresa, bajo ese perfil no se encontraba la persona que él creía en un primer momento…

A todos nos ha podido pasar alguna vez, coger nuestro dispositivo, y encontrar una nueva notificación de la red social que nos dice: “Tiene una nueva solicitud de amistad”. Si no es en el dispositivo, también podemos ver dicho mensaje en la propia sección de notificaciones de Facebook, Instagram, Twitter, o la red social que utilicemos. La curiosidad siempre corre por nuestras venas, queremos saber quién quiere ser nuestro amigo en esta ocasión. Por tanto, rápidamente pulsamos sobre la notificación para saber quién es esa persona que nos quiere agregar como contacto. Muchos de nosotros estamos muy concienciados con el tema de la privacidad en la red, y por tanto, sólo aceptamos solicitudes de amistad de amigos, o al menos, personas que sean conocidas.

Así precisamente comienza la historia que os contaremos hoy. Pedro, como le llamaremos de ahora en adelante a nuestro protagonista, recibió una nueva solicitud de amistad en Facebook. Se trataba de una persona que creía conocer por lo que le pareció buena idea agregarle.

Imagen de perfil falso de Facebook

Al poco tiempo de aceptar la solicitud, dicha persona le realiza una llamada de video a través de la aplicación de chat de dicha red social, conocida como Messenger. Aunque en un primer momento duda, finalmente acepta dicha videollamada porque como comentamos en un principio, Pedro creía conocer a esa persona.

Aceptada la llamada y transcurridos unos segundos, para su sorpresa se emite un vídeo en el que le indican que le han grabado supuestamente en una situación muy comprometida y que disponen también de imágenes. Y para que dicho material no se difunda, debe pagar una cantidad de 5000€.

Llegados a este punto, obviamente Pedro es consciente que la persona que creía estar bajo ese perfil no era quién pensaba sino alguien con malas intenciones cuyo único objetivo era extorsionarle para que bajo el temor de hacerse público “ciertos contenidos sobre él”, acabe realizando un pago muy elevado de dinero. Toda la información sobre cómo debía proceder para efectuar el pago, se la facilitaron por email.

Imagen que muestra el chat de perfil falso

En esta ocasión, la historia posiblemente acabe bien porque afortunadamente Pedro reaccionó adecuadamente. Rápidamente identificó la gravedad de los hechos, y en lugar de acceder al chantaje, se dirigió a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para interponer una denuncia. Concretamente denunció de manera online a través de la web del Grupo de Delitos Telemáticos, a continuación, formalizó dicha denuncia personalmente en las dependencias de la Guardia Civil.

De manera adicional, reportó la situación a la red social, denunció el perfil, para que tomase cartas en el asunto, es decir, procedieran a la eliminación de dicho perfil para que ningún otro usuario cayera en manos de este ciberdelincuente (o quién sea que esté detrás del perfil falso).

Si en alguna ocasión, te ves envuelto en una situación similar, recuerda como debes actuar:

  1. No cedas bajo ningún concepto al chantaje, ya que no hay garantías de que no vuelva a pedir dinero, que haga público el video o ambas. Más aún si consideras que no pueda haber ningún material tuyo sensible.
  2. Recopila todas las evidencias de la extorsión, como el vídeo, conversaciones de chat, emails, capturas de pantalla, etc. Para esta tarea, puedes apoyarte en algún testigo online.
  3. Denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE)
  4. Ignorar posibles mensajes o emails que te puedan llegar tras el intento de extorsión, especialmente si proceden de usuarios que desconoces.
  5. Configura la privacidad de tus perfiles de redes sociales para que solo accedan a tu información personal “amigos de verdad”. Para evitar problemas, sé restrictivo en este sentido y evita agregar a conocidos y por supuesto a desconocidos. No sabes qué intenciones tienen ni que uso harán de tu información privada.
  6. Denuncia el perfil falso ante la red social o plataforma donde esté alojado para que procedan a su eliminación.

Es importante recordar que con técnicas de ingeniería social pueden engañarnos fácilmente para hacernos creer cosas que no son en el mundo online, por tanto, no nos olvidemos de aplicar el sentido común y prestar mucha atención para que no acabemos envueltos en situaciones que puedan perjudicar enormemente nuestra privacidad, reputación online así como nuestra economía (si accedemos realizar pagos a cambio de no difundirse información sobre nosotros).

Y tú, ¿has recibido peticiones de amistad de personas desconocidas? ¿Has establecido algún tipo de comunicación con ellas? ¿Por qué decidiste agregarlas a tu red de contactos? ¿Crees que corres algún peligro? Anímate y cuéntanos tu historia.