Internet es una enorme autopista de información. Cuando navegamos por la Red y usamos nuestras redes, visitamos alguna página web o utilizamos algún programa que necesita conexión a Internet, como nuestro correo electrónico, dejamos tras de sí una serie de datos con información sobre todo lo que hacemos. Si bien esto es útil para navegar más rápidamente, también puede suponer un riesgo, por lo que conviene saber cómo eliminar este rastro digital que vamos dejando.
Navegar por Internet puede convertirse en una auténtica odisea cuando no paran de saltarnos anuncios, ventanas emergentes y otras alertas por pantalla. Muchas de estas notificaciones son necesarias y útiles, sin embargo, otras muchas pueden tener intenciones maliciosas y, por lo tanto, debemos aprender a identificarlas para evitar caer en la trampa.
Con nuestros dispositivos y una conexión a Internet podemos hacer muchísimas cosas, como leer prensa, realizar compras online o comunicarnos a través de las redes sociales, pero, ¿sabemos con qué red estamos conectados a Internet en cada momento y cuáles son los riesgos a los que podemos estar expuestos? En este artículo profundizaremos en esta cuestión, analizando los distintos tipos de redes a los que tienen acceso nuestros dispositivos para conectarnos a Internet y cuáles son las más adecuadas para determinadas acciones.