La búsqueda de pareja o relaciones sociales es actualmente una práctica habitual de los usuarios de Internet. Pero en muchas ocasiones, lo que vemos a través de nuestras pantallas dista mucho de la realidad, por lo que hay que ser conscientes de los riesgos asociados a esta práctica.
El protagonista de nuestra historia real recibió una petición de amistad en Facebook de una chica que no conocía de nada, terminó aceptándola y lo que al principio parecía que solo era una nueva amiga, terminó siendo un problema.