Generalmente, cuando el fabricante o desarrollador de una aplicación o servicio web descubre un fallo de seguridad en su sistema, rápidamente aplica una actualización o parche para solventarlo. Pero ¿qué ocurre si es el ciberdelincuente el que descubre la vulnerabilidad antes que el desarrollador y se aprovecha de ella sin que éste o los usuarios seamos conscientes? Esto es lo que se conoce como una vulnerabilidad Zero Day.