¿Eres de los que recicla tus contraseñas? ¿Utilizas tu fecha de nacimiento o el nombre de tu mascota? Quizás te identifiques más con el uso de cadenas de números o letras como las típicas “123456” o “qwerty”. Este tipo de prácticas son muy habituales entre los usuarios y tras leer el siguiente artículo sobre los errores más comunes a la hora de crear una contraseña, probablemente te replantees si deberías cambiar las tuyas.