Tu información en la nube

Guardar información en la nube es una forma de tener todos nuestros datos siempre disponibles en un servicio que es accesible desde cualquier lugar en que nos encontremos, siempre que tengamos conexión a Internet.

Para guardar tu información en la nube de forma segura debes seguir una serie de consejos:

  • El servicio que utilices siempre tiene que contar con cifrado https y su propio certificado de seguridad.
  • Si la información que quieres guardar contiene datos sensibles, no la subas, y si lo haces, utiliza herramientas de cifrado para que solamente tú tengas acceso.
  • Si vas a utilizar la nube como medio para alojar tus copias de seguridad utiliza un sistema de respaldo alternativo,como por ejemplo un disco duro externo, para asegurarte su disponibilidad.
  • Lee las condiciones de uso y las políticas de privacidad antes de utilizar cualquier servicio en la nube y en caso de no estar de acuerdo, busca un servicio alternativo.
  • Utiliza una contraseña robusta para acceder al servicio y siempre que termines de utilizarlo, cierra la sesión. Si dicho servicio cuenta con verificación en dos pasos es recomendable activarlo para dotar de mayor seguridad a la cuenta.
  • Infórmate sobre el correcto funcionamiento de las opciones de compartición de archivos y carpetas que nos ofrecen estos servicios para no mostrar información accidentalmente a quien no deberíamos.

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Carlos

Historieta: “El día que Carlos se quedó sin su trabajo de fin de curso”

"¡Por fin, qué descanso! Después de dos meses he conseguido terminar el trabajo de Historia", se decía Carlos satisfecho. Estaba convencido de que obtendría una nota muy alta y sus padres tendrían que cumplir lo prometido: comprarle un iPad.

Lleno de emoción subió una foto de la portada a Instagram, informó a todos por WhatsApp de que ya estaba libre para salir de marcha y, para terminar, guardó su trabajo en Dropbox. Lo imprimiría desde el ordenador del instituto porque en casa no le quedaba tinta.

Muy orgulloso con su trabajo, llegó el momento de recibir las notas y se llevó una fatal sorpresa: un cero.

"Carlos, te has copiado el trabajo entero, hasta las comas. Así que un cero a cada uno, porque no sé quién se ha copiado de quién… Nos veremos en septiembre."

El profesor le suspendió porque era una copia exacta de lo que había presentado un alumno dos horas antes en otra clase. ¡Pero si había estado meses preparándolo! ¿Cómo podía ser que fuera el mismo trabajo?

Pronto comprendió lo sucedido: los compañeros del instituto tenían una carpeta en Dropbox para compartir apuntes e información para exámenes. Él se había equivocado de directorio y copió su trabajo en la carpeta compartida, así que algún listillo no había dudado en apropiarse de su trabajo.


 

Qué ofrecen los servicios de almacenamiento en la nube

Hoy manejamos mucha información almacenada en múltiples dispositivos: el móvil, el portátil, quizá varios ordenadores, tableta... Hasta ahora, disponíamos de muy pocas opciones si queríamos acceder a todos nuestros archivos de forma conjunta y sencilla. Podíamos escoger entre tener a mano todos nuestros dispositivos o guardar la información en uno de ellos mediante movimientos periódicos de datos.

Pero ahora, gracias al almacenamiento en la nube, podemos disponer de nuestros archivos en cualquier dispositivo conectado a Internet, en cualquier momento y lugar. Podemos utilizar este almacén virtual para guardar la información, y en algunos casos también para editarla, modificarla, incluso compartirla con otros usuarios sin ni siquiera descargarla de la nube.

Algunos de los servicios más conocidos que nos permiten utilizar espacio en la nube son Dropbox, CloudMe o SugarSync. Junto a ellos las grandes compañías de tecnología tienen sus propias nubes: Drive (Google), iCloud (Apple) o SkyDrive (Microsoft). Nuestra información queda guardada en ordenadores de su propiedad con una enorme capacidad de almacenamiento, conocidos como servidores.


 

Características principales

Veamos cuáles son las utilidades más destacadas que podemos encontrar en los servicios de almacenamiento en la nube.

  • Disponibilidad. Podemos acceder a los archivos alojados en la nube desde cualquier dispositivo conectado a Internet que cuente con la capacidad para utilizar dicho servicio. Así evitamos el uso de dispositivos de almacenamiento físicos, como una memoria USB para compartir la información.
  • Copia de seguridad. Podemos utilizar este espacio para guardar archivos a modo de copia de seguridad.
  • Compartir. Otra función que nos ofrece y muy utilizada por los usuarios, es la posibilidad de compartir la información con otras personas. Podemos hacerlo de forma limitada con aquellas que escojamos e incluso hacerlo de forma pública para que cualquier usuario pueda acceder a los archivos compartidos.
  • Sincronización. Algunos servicios permiten sincronizar automáticamente los datos entre distintos dispositivos. De esta forma un archivo que creemos o modifiquemos en un dispositivo se actualizará en todos aquellos que estén conectados al mismo servicio en la nube.

Información en la nube

La nube nos permite disponer, compartir, sincronizar y editar nuestra información.


 

Algunos riesgos asociados

A pesar de las indudables ventajas que nos aportan los servicios basados en la nube, es necesario que apliquemos ciertas precauciones al utilizarlos para evitar problemas relacionados principalmente con la seguridad de la información y de la privacidad.

  1. Cese repentino del servicio. Si la compañía que presta el servicio deja de funcionar, no podremos acceder a nuestra información y la perderemos irremediablemente.
  2. Fallo en el servicio. Los fallos no ocurren a menudo, pero pueden afectarnos en alguna ocasión. Podríamos dejar de acceder puntualmente a nuestros datos debido a un fallo de conexión en nuestro dispositivo, o en el funcionamiento del propio proveedor del servicio de almacenamiento.
  3. Acceso de personas no autorizadas. Para utilizar el almacenamiento en la nube siempre será necesario que nos identifiquemos con usuario y contraseña. Si por algún descuido nos roban la clave o logran descubrirla tendrán acceso a toda nuestra información.
  4. La sincronización. Si accidentalmente borramos archivos en la carpeta de un equipo que hemos sincronizado, desaparecerá la información de la nube.
  5. Dispositivos móviles. Merece especial atención el acceso a la nube desde las aplicaciones para móviles, ya que si el dispositivo cae en manos inadecuadas y no se han tomado las oportunas medidas de seguridad como el bloqueo de pantalla, podrán ver, compartir o borrar toda nuestra información.
  6. Acción de un atacante malintencionado. Un ataque llevado a cabo por ciberdelincuentes especializados contra el servicio podría dejar toda nuestra información al alcance de cualquiera o incluso eliminarla.
  7. Problemas legales. En función de los archivos que alojemos, podríamos llegar a tener problemas legales dependiendo de dónde estén ubicados físicamente los equipos de la compañía que los almacena.
  8. Confusión al compartir archivos y carpetas. No es extraño conocer casos como el que le sucedió a Carlos, descrito al inicio. Bien por equivocación o bien por desconocimiento del correcto funcionamiento, algunas personas ponen a disposición de usuarios desconocidos sus archivos de forma involuntaria.
  9. Espacio gratuito limitado. Los servicios más usados para guardar información en la nube son gratuitos, pero el espacio que nos ceden es limitado.
  10. Velocidad de acceso reducida. La velocidad de acceso a la información que tenemos en la nube depende de nuestro proveedor de Internet y siempre es muy inferior a la velocidad de acceso a nuestro disco duro.
  11. Dispositivos móviles con 3G o 4G. Si utilizamos un dispositivo móvil conectado a Internet mediante una tarifa de datos, deberemos tener cuidado de no descargar información de la nube involuntariamente o consumiremos nuestra tarifa rápidamente.
  12. Datos privados. Desde que utilizamos los dispositivos móviles actuales, como smartphones y tablets, almacenamos en la nube mucha información personal y en muchos casos, ni siquiera somos conscientes de ello, lo que puede ser un riesgo para nuestra privacidad.