El día que Carlos compartió todas sus fotos en Internet

Imagen de carlos compartiendo sus fotos

Carlos quería revisar las miles de fotos que había hecho ese verano, sabía que la mitad estarían borrosas y en otras tantas saldría feo y tendría que borrarlas. Siempre era así. El móvil se había convertido en una cámara fotográfica que echaba humo.

Así que lo mejor sería descargar las fotos en su portátil, donde podría revisarlas cuando sacase algo de tiempo. Mientras tanto, podía dedicarse a seguir haciendo fotos, "wasapear" o conectarse a su red social.

Conectó el móvil al portátil y comenzó a descargar las fotos. Sabía que le llevaría un rato, así que arrancó el eMule y se fue a la cocina a comer algo. Cuarenta minutos más tarde volvió a por el móvil y cerró la tapa del portátil, que se quedó el resto del día y la noche encendido descargando… y compartiendo cosas.

Al día siguiente, en el instituto, se dio cuenta de que algunos de sus compañeros le miraban un poco raro. Pero su sorpresa vino cuando su mejor amigo le envió una foto por WhatsApp que él sabía que sólo podía estar en su móvil: era una foto en su cuarto de baño, él delante del espejo y no sólo no se había peinado, sino que además, ¡estaba en pijama y recién levantado!

Lo que le pasó a Carlos es muy sencillo de explicar y más frecuente de lo que parece.

Las redes P2P están diseñadas para que un determinado contenido (una canción, un vídeo, un programa, etc.) pueda ser descargado y compartido por muchos usuarios al mismo tiempo, sin que exista un servidor o página web central. Todos los usuarios conectados son potenciales servidores. Así, cuando alguien desea descargar un contenido, esa descarga se realiza desde los usuarios que lo comparten.

A diferencia de las redes P2P, una página de descarga directa proporciona enlaces a servidores que almacenan los ficheros. En este caso, sí estamos bajando directamente el contenido y no existe una red de usuarios compartiendo.

Para ello, muchos programas de descargas P2P, como el eMule, permiten que configuremos qué directorios de nuestro equipo queremos compartir con el resto de usuarios. En este caso, cuando nuestro protagonista comenzó a mover las fotos de su móvil al portátil, sin darse cuenta lo hizo en una carpeta compartida, poniendo sus fotos automáticamente a disposición de cualquier usuario conectado a la red. Y de ahí, a Internet.


 

Configura correctamente la aplicación P2P

Cuando instales aplicaciones P2P como eMule, Ares o BitTorrent, comprueba que sólo estás compartiendo los directorios necesarios (normalmente aquellos donde se descargan los archivos) y ninguno más. Si no lo haces, estarás poniendo a disposición de todos los usuarios conectados a la red ficheros que pueden ser privados.

Captura de pantalla de un programa de compartición de ficheros P2P

 

Cuidado con lo que descargas

Cuando utilizamos una aplicación de P2P, es normal dejar el ordenador conectado durante horas o incluso días para descargar contenidos de Internet.

Sin embargo, en este tipo de redes, un fichero se descarga “a trozos” y cada vez que un fragmento se descarga, es puesto a disposición del resto de la red, aunque nosotros no hayamos recibido el archivo completo. ¿Dónde está el problema? Al bajar un fichero podemos estar descargando material ilegal sin saberlo, y al mismo tiempo distribuyéndolo al resto de usuarios. Asegúrate de que lo que vas a descargar es lo que esperas. Esto puedes hacerlo revisando los comentarios, valoraciones, el número de personas que lo comparten, y si el fichero ha tenido nombres muy diferentes al que estás descargando.

Una vez bajado, comprueba siempre que el contenido es lo que esperabas. Si descargas cientos de archivos que nunca te da tiempo a revisar, podrías estar compartiendo material ilegal sin saberlo.

Cuidado con los virus

Tanto si descargas contenidos a través de redes P2P como si los bajas de páginas de Internet de descarga directa, ten en cuenta que algunos ficheros podrían contener algún tipo de virus.

Para evitar infectar el equipo, se recomienda adquirir siempre los programas comerciales (juegos y aplicaciones) por los canales oficiales, tener siempre el antivirus activado y actualizado y analizar cualquier fichero descargado antes de abrirlo o ejecutarlo.

Cuidado con los banners de publicidad

La principal forma de ganar dinero con las páginas de descarga directa es a través de la publicidad que colocan en sus webs. Esta publicidad se presenta simulando ser el contenido que buscamos a través de diferentes banners y botones que generalmente llevan la palabra “Descarga” o “Download”.

En la imagen siguiente podemos ver que todos los botones de la página, que aparentemente nos llevarían a ver el contenido que estamos buscando, en realidad conducen a páginas de publicidad o de descarga de otros materiales, en ocasiones potencialmente maliciosos, que obviamente no son los que estamos buscando.

Página web de descarga directa

 

Por tanto, hemos de tener mucho cuidado cuando naveguemos por una de estas páginas. Saber distinguir los banners engañosos de los enlaces auténticos, tener activado el antivirus y hacer uso de un analizador de enlaces (URL), puede evitarnos problemas.

Cuidado con las falsas alertas y actualizaciones

Cuando navegamos por una web de descarga directa, es posible que nos encontremos con una o varias de las siguientes situaciones:

  • Debemos instalar una aplicación, visor de películas o programa similar para poder visualizar el contenido que deseamos.
  • Es necesario instalar una aplicación para acelerar la descarga del contenido. 
  • Nos informa de que es urgente actualizar algún programa de nuestro ordenador, generalmente el Flash Player, para poder ver el contenido.
  • Se han encontrado virus en nuestro equipo y la página nos sugiere que instalemos un antivirus para desinfectarlo.

Ejemplo de mensaje fraudulento para que el usuario se instale un programa

Ejemplo de mensaje fraudulento para que el usuario se instale un programa

En la mayoría de los casos descritos, los programas contienen software malintencionado que infectará nuestro equipo, o instalarán molestas barras de publicidad en el navegador. Para evitarlo, es importante que adoptemos las siguientes medidas:

  • No debemos hacer caso a las alertas que se nos muestran desde las páginas de descarga directa, por muy similares que sean a nuestro antivirus o a actualizaciones de programas conocidos.
  • Nunca debemos instalar o actualizar ninguna aplicación desde enlaces proporcionados por estas páginas.

Como siempre, estos consejos deben estar complementados con el uso de un buen antivirus permanentemente actualizado.

Cuidado con introducir nuestro teléfono

En ocasiones, antes de descargar un contenido de una página web de descarga directa, ésta nos solicita que introduzcamos nuestro número de teléfono bajo excusas como: verificar nuestra edad, cobrar por la descarga u ofrecernos un periodo de suscripción gratuita a algún tipo de servicio.

Si introducimos nuestro número de teléfono, es muy probable que acabemos suscritos a un servicio de tarificación especial (SMS Premium). Nunca debemos introducir nuestro número de teléfono en estas páginas y, si lo hemos hecho, debemos consultar con nuestro operador de telefonía para anular dicha suscripción ya que estos mensajes suponen un alto coste económico.

Consejos finales

Los programas P2P y las páginas de descarga directa se han hecho muy populares en los últimos años, principalmente para la descarga de material multimedia. Si vamos a hacer uso de estos sistemas, debemos aplicar una serie de recomendaciones:

  • Dedica unos minutos a configurar correctamente la aplicación P2P que utilices.
  • Revisa siempre lo que descargues y borra lo que no necesites.
  • Sé precavido en las páginas de descarga directa. Los enlaces y botones más evidentes suelen ser publicidad.
  • Nunca instales o actualices ningún programa que te indiquen desde estas páginas.
  • Nunca proporciones tu teléfono o datos personales.

Contenidos relacionados