El día que Berto estuvo a punto de meter la pata con la tarjeta de crédito

Imagen de Eva ayudando a su padre Berto en una compra

Berto estaba contento porque se acercaba el buen tiempo. Le apetecía hacer un pequeño viaje con la familia para disfrutar del puente que estaba a la vuelta de la esquina.

No sabía si elegir campo o playa, así que decidió buscar opciones para ambos destinos y quedarse con el mejor precio. Después de recorrer todas las webs de viajes, se decidió por una oferta que había recibido por correo electrónico y cuyo precio era menos de la mitad de lo que había visto en otras páginas.

Cuando se disponía a escribir los números de la tarjeta de crédito para reservar el viaje apareció Eva:

- ¡Hola papá! ¿Qué haces?

- Navegando un poco.

- ¿Y esa tarjeta de crédito?

- Te lo cuento pero no se lo digas a nadie. He recibido este correo electrónico con una oferta increíble para irnos de vacaciones este puente. Sólo tengo que enviarles el dinero con MoneyGram y ellos se encargan de todo.

- Papá, eso que me cuentas suena muy raro. Deja la tarjeta y te explico unas cuantas cosas.

Debemos extremar las precauciones al realizar pagos online. De esta forma estaremos mucho más protegidos.


 

Escoger una tienda segura

Cuando vamos a realizar pagos por Internet, tenemos que fijarnos que la web donde vamos a introducir la información para el pago disponga de ciertas medidas de seguridad.

Un sitio web es seguro para realizar compras si garantiza al menos que la información que intercambiamos con la página web se transmite protegida y a salvo de las miradas curiosas de un atacante.

Para ello, la página web donde introducimos los datos debe comenzar por https://, y la barra de direcciones del navegador debe mostrar un candado.

Imagen donde se ve que la página empieza por https

Si la página web en la que vamos a introducir los datos de la tarjeta tiene estas dos características sabremos que la información que enviemos no podrá ser vista por un posible intruso.

Escoger el método de pago adecuado

Existen diferentes opciones para pagar por Internet, ya sea en tiendas online o entre particulares. Debemos elegir la más apropiada según el tipo de compra, confianza en la tienda online, etc.

Tarjeta de crédito ó débito

Usar estas tarjetas para el pago es cómodo y rápido, ya que se realiza con la información contenida en la propia tarjeta, es inmediato y puede ser muy seguro. Sin embargo, no es el mejor método si tenemos alguna duda sobre la fiabilidad de la web, ya que estamos proporcionando toda la información necesaria para realizar compras.

Para evitar que el comercio pueda acceder a los datos de la tarjeta, muchas tiendas y servicios online usan los TPV virtuales con autenticación, donde son las entidades bancarias las encargadas de verificar la autentificación de la tarjeta y de la protección de los datos bancarios del cliente. Este sistema es utilizado actualmente por Visa (Verified by Visa) y Mastercard (MasterCard SecureCode).

Transferencia bancaria

En este tipo de pago se envía el dinero desde nuestra cuenta bancaria directamente a la del vendedor. La principal ventaja es que no se introducen datos en ningún sitio web. Sin embargo, si la cuenta está en el extranjero puede resultar complicado recuperar el dinero en caso de fraude, al tratarse de un movimiento de dinero entre dos cuentas bancarias.

Las plataformas de pago

Éstos son servicios independientes que actúan como intermediarios entre nosotros y el vendedor. La de mayor uso es PayPal.

La principal ventaja de estas plataformas es que el propietario de la tienda no tiene acceso a nuestros datos de la tarjeta de crédito, además estas entidades regulan los cobros y pagos, actuando como mediadores en errores y posibles fraudes. Sin embargo, dado que vamos a proporcionar a estas plataformas nuestros datos bancarios (tarjeta o cuenta), debemos informarnos de las medidas de seguridad y de qué garantías ofrecen en caso de fraude.

Los servicios de transferencia instantánea

Los servicios como Western Union o MoneyGram son muy útiles cuando se envía dinero a personas conocidas. Es un sistema muy rápido e instantáneo.

Sin embargo, estos servicios están diseñados para enviar dinero, no para gestionar compras y una vez se haya enviado el dinero, la cancelación o el reembolso no son posibles.

Además este tipo de empresas permiten hacer transferencias de dinero de forma anónima, resultando imposible identificar al destinatario en caso de fraude. Los delincuentes lo saben y suelen utilizar estos sistemas para realizar sus estafas. Por este motivo, no deben utilizarse para realizar compras online.

El pago contra reembolso

Esta opción asegura que no se hace el pago hasta que se recibe y verifica el artículo comprado. El inconveniente es que no está siempre aceptada por los vendedores y puede implicar un coste adicional, por lo que debemos informarnos antes de utilizarlo.

Las tarjetas prepago

Estas tarjetas permiten realizar pagos sin que éstos estén asociados a alguna cuenta bancaria. Nosotros decidimos el dinero que vamos a ingresar en la tarjeta. Una vez se ha agotado el dinero en esa tarjeta podemos recargarla si queremos. Se solicitan en cualquier entidad bancaria, y tan solo es necesaria la presentación del DNI para obtenerla.

La principal ventaja es que, en caso de pérdida o robo, sólo perdemos la cantidad que hayamos cargado en la tarjeta. Por ello, no es recomendable hacer cargas de dinero muy elevadas.

El teléfono móvil

Este sistema utiliza la tecnología NFC, que es una tecnología inalámbrica de corto alcance presente por ejemplo en los abonos transporte y que ya incorporan la mayoría de los smartphones.

Aunque este sistema de pago no está muy extendido en España, nos permite utilizar nuestro teléfono móvil como si de una tarjeta de crédito se tratara. Sin embargo, para su funcionamiento es necesario que los datos de la tarjeta estén almacenados en el teléfono móvil. Por tanto, en caso de pérdida o robo de nuestro dispositivo, podrían acceder a los datos de nuestra tarjeta.

Consejos finales

Comprar online en la actualidad es totalmente seguro. Sólo tenemos que tomar algunas precauciones y optar por la forma de pago más adecuada en cada caso:

  • Busca tiendas online cuya dirección empiece por https y que muestren un candado en la barra de direcciones.
  • Si tienes dudas sobre la fiabilidad de una tienda online, debes optar por plataformas de pago (por ejemplo PayPal) o pago contra reembolso.
  • Si la tienda es conocida y fiable, puedes hacer el pago de forma segura mediante tarjeta de crédito, transferencia bancaria o tarjetas prepago.
  • El uso de empresas de envío de dinero instantáneo no debe utilizarse para las compras por Internet, ya que no permite recuperar el dinero en caso de fraude. Estos envíos son seguros siempre que se envíe dinero a alguien de confianza

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